PUNTOS IMPORTANTES:
- El experto Oliver Groß advierte de que apostar contra estas compañías de Wall Street después de sus fuertes caídas puede ser peligroso si se produce un cambio de tendencia.
- Critical Metals (CRML), United States Antimony (UAMY), MP Materials (MP) y Energy Fuels (UUUU) registran un elevado interés bajista, de entre el 22,6% y el 33,8% de sus acciones en circulación.
- El apoyo estratégico de Estados Unidos a los minerales críticos podría favorecer al sector, aunque los costes de producción y la competencia siguen siendo riesgos importantes.
Las fuertes caídas bursátiles no siempre bastan para frenar a los inversores que apuestan contra una empresa. En el mercado estadounidense de minerales estratégicos, el interés por las posiciones bajistas sigue siendo elevado pese al desplome de numerosas compañías durante 2026. Y eso podría convertirse en un problema para quienes esperan nuevas caídas.
El experto en materias primas Oliver Groß ha advertido de los riesgos de mantener estas apuestas después de las últimas correcciones. Según los datos de Fintel recopilados por el analista, algunas empresas acumulan un porcentaje muy elevado de acciones vendidas en corto, una señal de que muchos inversores todavía esperan nuevos retrocesos.
«Están jugando con fuego», advirtió Groß en una publicación en X del 20 de octubre, al referirse a las posiciones bajistas en compañías estadounidenses de litio, uranio y tierras raras.
Cuatro acciones de minerales estratégicos bajo presión
Entre las empresas que más interés despiertan entre los vendedores en corto destacan cuatro nombres vinculados al suministro de materias primas fundamentales para la industria tecnológica, energética y de defensa.
Critical Metals (CRML) encabeza la lista, con un interés bajista equivalente al 33,8% de sus acciones en circulación. Le siguen United States Antimony (UAMY), con un 28,5%; MP Materials (MP), con un 25,3%; y Energy Fuels (UUUU), con un 22,6%.
Estas compañías habían alcanzado máximos bursátiles a finales de 2025 o principios de 2026, en un contexto de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Sin embargo, sus cotizaciones se vieron afectadas cuando disminuyeron algunos de los temores geopolíticos que habían impulsado las expectativas sobre el sector.
El problema para los inversores bajistas es que una caída pronunciada no garantiza que las acciones sigan bajando. Si aparecen noticias favorables o aumenta el interés comprador, quienes mantienen posiciones cortas pueden verse obligados a recomprar títulos para limitar sus pérdidas. En determinadas circunstancias, estas compras aceleran las subidas y provocan un fenómeno conocido como short squeeze.
La batalla por los minerales estratégicos no ha terminado
Detrás de la volatilidad de estas empresas hay una cuestión que va mucho más allá de la Bolsa. Estados Unidos y sus aliados buscan reducir su dependencia de China en el suministro y procesamiento de minerales esenciales para fabricar baterías, componentes electrónicos, sistemas de defensa y tecnologías vinculadas a la transición energética.
China ocupa una posición dominante en distintas fases de la cadena de suministro de tierras raras y ha utilizado las restricciones a las exportaciones como herramienta de presión comercial. Esta situación ha reforzado el interés occidental por desarrollar fuentes alternativas de producción.
Sin embargo, poner en marcha nuevas explotaciones mineras no es sencillo. Los proyectos requieren grandes inversiones, años de desarrollo y procesos industriales complejos. Además, las empresas estadounidenses deben competir con productores que cuentan con cadenas de suministro consolidadas y costes potencialmente más bajos.
Estas dificultades explican parte del pesimismo del mercado. Aunque el respaldo político puede favorecer al sector, no garantiza que todas las compañías consigan producir de forma rentable ni que sus acciones recuperen los máximos anteriores.
Para los inversores, la contradicción es evidente. Las empresas de minerales estratégicos afrontan importantes desafíos operativos, pero también desempeñan un papel relevante en la estrategia industrial y de seguridad de Estados Unidos. Esa combinación hace que mantener posiciones bajistas pueda resultar arriesgado, especialmente después de fuertes correcciones.














