PUNTOS IMPORTANTES:
- Se conoció que Goldman Sachs mantiene una enorme exposición a criptomonedas a través de ETF regulados.
- Bitcoin y Ethereum concentran casi toda la inversión institucional, aunque aparecen posiciones menores en dos altcoins.
- Si bien la volatilidad sigue siendo el mayor riesgo, el flujo institucional hacia el ecosistema cripto continúa creciendo.
El dinero institucional sigue entrando en el mundo criptográfico, pero esta vez lo hace de una forma mucho más estratégica y menos ruidosa.
Goldman Sachs acaba de mover fichas y dejó ver hasta qué punto Wall Street ya no mira este mercado como algo marginal, sino como una pieza más dentro del tablero global de inversión.
El banco estadounidense confirmó que mantiene una exposición de más de 2.360 millones de dólares en activos vinculados a criptomonedas, según su última presentación regulatoria correspondiente al cierre de 2025. Aunque en términos porcentuales apenas representa el 0,33% de su cartera total de acciones, el dato es relevante por quién lo hace y por cómo lo hace.
Criptomonedas sí, pero con traje institucional
La apuesta de Goldman no pasa por comprar criptomonedas directamente. Toda su exposición está canalizada a través de ETF regulados. Esto le permite evitar problemas operativos, riesgos de custodia y exigencias regulatorias más complejas, algo clave para entidades de este tamaño.
La mayor parte del capital está concentrada en los grandes nombres del sector. Los ETF vinculados a Bitcoin suman cerca de 1.100 millones de dólares, con fuerte presencia del iShares Bitcoin Trust de BlackRock. En paralelo, los ETF ligados a Ethereum representan alrededor de 1.000 millones de dólares.
También aparecen apuestas más pequeñas pero estratégicas. Los fondos asociados a XRP rondan los 153 millones USD, mientras que los vinculados a Solana se sitúan cerca de 108 millones USD. No son posiciones dominantes, pero sí muestran que el banco mira más allá del duopolio BTC-ETH.
Este movimiento encaja con una tendencia más amplia. Cada vez más instituciones prefieren entrar vía productos regulados antes que exponerse directamente a la volatilidad y a la complejidad técnica del ecosistema blockchain.
La volatilidad sigue siendo el gran condicionante
El problema es que el timing no fue perfecto. Tras el cierre del periodo reportado, el mercado cripto sufrió un retroceso fuerte. Bitcoin llegó a perder el nivel de 90.000 USD y en un momento tocó los 61.000 USD, lo que probablemente erosionó parte del valor de esta exposición.
Aun así, el uso de ETF tiene ventajas claras para bancos y fondos. Permite integrar la posición dentro de los sistemas tradicionales de trading y gestión de riesgo. El lado menos atractivo es el coste. Las comisiones de gestión pueden escalar hasta millones de dólares al año cuando se habla de asignaciones tan grandes.
Además, estos vehículos no siempre replican con precisión el precio real del activo en momentos de estrés del mercado. Y, a diferencia de la tenencia directa, los inversores institucionales renuncian a ingresos adicionales como el staking o incentivos propios del ecosistema cripto.
Más allá de los números, el dato realmente importante es conceptual. El dinero institucional ya no discute si debe estar en cripto. La discusión ahora pasa por cómo y en qué proporción.
Dónde comprar criptomonedas
A la hora de comprar criptomonedas, muchos inversores priorizan plataformas que ofrezcan acceso directo a precios reales de mercado, buena liquidez y condiciones transparentes, especialmente en momentos de alta volatilidad. En ese escenario, algunos usuarios están explorando soluciones como Quantfury, que busca replicar precios spot reales y simplificar la ejecución para quienes ya operan mercados globales.














