PUNTOS IMPORTANTES:
- La computación cuántica empieza a mostrar avances reales y UBS seleccionó una serie de acciones a tener en cuenta.
- Gigantes como Google, Microsoft y Amazon lideran distintos enfoques, mientras las empresas especializadas ofrecen alto potencial, pero con mucha volatilidad.
- En ese sentido, UBS nombró una empresa de pequeña capitalización y la destacó como una nueva joya de Wall Street.
Mientras las grandes tecnológicas siguen cerca de sus máximos históricos, en Wall Street empieza a tomar forma una nueva conversación.
No estamos hablando de la inteligencia artificial ni a los chips, sino de un sector que avanza en silencio y que, según UBS, podría redefinir el futuro del sector tecnológico: la computación cuántica.
El banco suizo considera que este mercado empieza a mostrar señales claras de progreso real. Y aunque el camino no ha sido sencillo, los analistas creen que ya no se trata solo de promesas a largo plazo, sino de avances tangibles que podrían marcar el próximo gran ciclo de innovación.
¿Por qué apuntar a la computación cuántica?
En un informe extenso publicado esta semana, UBS señaló que la computación cuántica ofrece un “potencial extraordinario” y que su impacto más fuerte podría darse en tres frentes clave: la simulación molecular, la optimización combinada con inteligencia artificial y la criptografía. Son áreas donde los ordenadores tradicionales empiezan a mostrar límites claros.
UBS tamibén explica que existen distintas formas de construir un cúbit, la unidad básica de la computación cuántica, pero que hoy dos enfoques llevan ventaja: los cúbits superconductores y los de iones atrapados.
Acciones de computación cuántica a tener en cuenta
Alphabet (GOOGL) e IBM (IBM) apuestan fuerte por los superconductores, mientras que Microsoft (MSFT) y Amazon (AMZN) exploran modelos híbridos a través de la nube. Esta carrera tecnológica ha reducido el liderazgo del sector a un grupo relativamente pequeño de compañías, tanto gigantes consolidados como firmas más especializadas.
Google, dentro del ecosistema de Alphabet, aparece como uno de los referentes actuales. Su chip cuántico Willow, presentado en diciembre de 2024, logró reducir errores de forma exponencial y completar en menos de cinco minutos un cálculo que a una supercomputadora tradicional le llevaría 10 septillones de años. Para UBS, este hito consolidó su liderazgo en software cuántico y corrección de errores.
Microsoft y Amazon, por su parte, juegan a más largo plazo. Ambas compañías combinan distintos enfoques y, en el caso de Microsoft, colaboran con empresas especializadas como IonQ mientras investigan arquitecturas topológicas que podrían dar lugar a cúbits más estables y rápidos.
Las joyas perdidas de Wall Street
Más allá de los gigantes tecnológicos, las empresas puramente cuánticas se han convertido en una montaña rusa para los inversores. IonQ, D-Wave Quantum y Rigetti Computing concentran buena parte del interés especulativo del mercado.
IonQ, la más grande del grupo, supera los 17.000 millones de dólares de capitalización. Sus acciones subieron un 72% en los últimos 12 meses, aunque llegaron a caer un 34% desde los máximos de octubre. Su volatilidad es más del doble que la de una acción promedio, un reflejo claro del riesgo que todavía implica este sector.
UBS es consciente de esa inestabilidad. Por eso, mientras recomienda comprar Microsoft y Amazon, mantiene una postura neutral sobre Alphabet y advierte que el ganador final dependerá, en gran medida, de qué arquitectura cuántica logre imponerse primero.













