PUNTOS IMPORTANTES:
- Crítica a la Gestión del Dólar: Steven Barrow critica las políticas de EE.UU. que podrían debilitar la dominancia global del dólar.
- Factores de Riesgo: Proteccionismo, uso del dólar como arma, falta de disciplina presupuestaria y lenta adopción de CBDCs son vistos como autodestructivos.
- Resiliencia del Dólar: A pesar de las políticas cuestionables, el dólar mantiene su estatus debido a su rol histórico en comercio internacional y como moneda de reserva.
La Paradoja del Dólar Estadounidense
Steven Barrow, estratega de divisas basado en Londres, ha emitido una crítica aguda hacia la gestión del dólar por parte de los políticos estadounidenses, sugiriendo que sus acciones podrían estar socavando la supremacía global de la moneda, a pesar de que esta continúa siendo la divisa dominante en el mundo.
Acciones Contraproducentes de la Política Estadounidense
Barrow argumenta que los responsables de la política estadounidense parecen estar comprometidos con acciones «autodestructivas» que podrían debilitar al dólar. Enumera varios factores que contribuyen a esta perspectiva:
- Proteccionismo: Las medidas que pretenden proteger los intereses comerciales de EE.UU. pueden disminuir el atractivo del dólar si otras naciones optan por comerciar entre sí.
- Arma de la Política Monetaria: EE.UU. ha limitado la capacidad de ciertos países para acceder al dólar, empujándolos hacia monedas alternativas como el renminbi chino.
- Falta de Disciplina Presupuestaria: Hay una preocupante falta de preocupación por el creciente déficit presupuestario en EE.UU., en marcado contraste con otros países como el Reino Unido, donde la responsabilidad fiscal es un tema importante de discusión.
- Adopción Lenta de CBDCs: Estados Unidos ha sido cauteloso en adoptar una moneda digital del banco central, quedando rezagado respecto a otras naciones.
La Resistencia del Dólar
A pesar de estos desafíos, el dólar mantiene su posición debido a su dominio histórico en la facturación del comercio internacional, préstamos y su estatus como moneda de reserva. Esto ha permitido a EE.UU. sostener niveles de deuda en relación con su PIB que serían imposibles para otras naciones.
Barrow advierte que, aunque no hay una amenaza inmediata al estatus del dólar, el continuo descuido de estas cuestiones podría eventualmente erosionar la confianza en la moneda, provocando su declive.
La análisis de Barrow resalta una disonancia crítica: mientras que EE.UU. se beneficia enormemente del estatus dominante del dólar, los enfoques políticos actuales podrían no ser sostenibles a largo plazo. La estrategia estadounidense podría necesitar una recalibración significativa para preservar la fortaleza y la estabilidad del dólar en el escenario mundial.