PUNTOS IMPORTANTES:
- Citi enumeró varios argumento que explican por qué el oro podría derrumbarse desde estos niveles, pese a la incertidumbre global.
- La fortaleza de la economía estadounidense y la posibilidad de tipos de interés elevados durante más tiempo están presionando al metal precioso.
- De todas maneras, el banco mantiene una visión positiva para el oro en el largo plazo.
Durante décadas, el oro fue el refugio favorito de los inversores en momentos de incertidumbre. Guerras, crisis financieras, inflación o turbulencias bursátiles solían impulsar la demanda del metal precioso.
Sin embargo, uno de los bancos más influyentes de Wall Street acaba de lanzar una advertencia que está llamando la atención de los mercados.
Los analistas de Citi creen que el oro podría sufrir una corrección significativa durante los próximos meses y llegar a perder cerca del 20% de su valor desde los niveles actuales. El escenario no es el principal para el largo plazo, pero sí refleja los riesgos que enfrenta el metal en un contexto económico y geopolítico cada vez más complejo.
La previsión sorprende porque llega en un momento en el que muchos inversores siguen viendo al oro como una de las mejores herramientas de protección frente a la volatilidad.
El escenario que podría provocar una fuerte caída
Según Citi, el principal factor de riesgo está relacionado con la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas.
Los analistas consideran que si las interrupciones y tensiones en la región se prolongan durante buena parte del verano, podrían generarse efectos económicos que terminarían perjudicando al propio oro.
En ese escenario, el banco estima que el metal podría retroceder hasta los 3.500 USD por onza. Tomando como referencia los 4.350 USD por onza registrados recientemente, eso implicaría una caída cercana al 20%.
La previsión supone un cambio importante respecto al sentimiento predominante de los últimos años, cuando el oro encadenó una fuerte subida impulsada por las compras de bancos centrales, la incertidumbre geopolítica y las expectativas de bajadas de tipos de interés.
Los tipos de interés vuelven a ser un problema
Otro de los mayores obstáculos para el oro sigue siendo la política monetaria.
A diferencia de otros activos financieros, el metal precioso no genera rendimientos ni dividendos. Por ese motivo, cuando los tipos de interés suben o permanecen elevados durante más tiempo del esperado, muchos inversores encuentran alternativas más atractivas para colocar su dinero.
El último informe de empleo de Estados Unidos reforzó precisamente esa preocupación. Los datos mostraron una economía más sólida de lo previsto y redujeron las expectativas de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal.
Ese escenario suele favorecer al dólar y a los bonos del Tesoro, dos competidores directos del oro a la hora de captar flujos de inversión.
Desde Citi consideran que la combinación de tipos reales elevados, un dólar fuerte y una desaceleración de algunas economías emergentes está creando un entorno mucho menos favorable para el metal de lo que muchos inversores imaginan.
Citi mantiene una visión positiva a largo plazo
La advertencia del banco no implica que el oro haya perdido su atractivo estructural.
De hecho, los propios analistas mantienen una visión alcista a largo plazo. Lo que cuestionan es el comportamiento que podría tener el metal durante los próximos meses.
En una nota enviada a clientes, Citi afirmó que «la asimetría de riesgo a corto plazo parece negativa y comprar en las caídas solo tiene sentido si se prevé firmemente que no habrá una nueva escalada«.
La entidad también destacó que buena parte de los factores que actualmente presionan al oro están vinculados, de forma directa o indirecta, a los elevados costes energéticos y a la incertidumbre sobre la evolución de la economía global.
Según su análisis, cuando la situación en Oriente Medio se estabilice y los precios de la energía comiencen a moderarse, gran parte de esos obstáculos podrían desaparecer.
Por ahora, sin embargo, el mensaje es claro. Aunque el oro siga siendo considerado uno de los activos refugio más importantes del mundo, Citi cree que los riesgos a corto plazo son significativamente mayores de lo que muchos inversores están descontando.













