PUNTOS IMPORTANTES:
- Warren Buffett acumula una pérdida no realizada cercana a los 267 millones de dólares en esta apuesta.
- La empresa es UnitedHealth, quien sufrió un aumento explosivo de costes médicos, rebajas de previsiones, un cambio de CEO e incluso una investigación penal.
- La compañía perdió más de un tercio de su valor en 2025, dejando a Berkshire atrapada en una apuesta que hoy luce mucho más arriesgada.
Warren Buffett volvió a aparecer en los titulares, aunque esta vez no fue por un acierto brillante, sino por una apuesta que, por el momento, registra fuertes caídas.
Su posición en UnitedHealth (UNH), una de las mayores aseguradoras de Estados Unidos, ha empezado a teñirse de rojo de una forma que incomoda incluso para el «Oráculo de Omaha».
No todo son aciertos para Warren Buffett
Berkshire Hathaway había tomado una participación notable en UnitedHealth durante el segundo trimestre de 2025. Se hizo con algo más de cinco millones de acciones, una inversión que rondaba los 1.570 millones de dólares cuando salió a la luz en agosto.
Las acciones cerraron junio en torno a los 311 USD. Pero el tiempo no jugó a su favor. A finales de marzo, los títulos se movían cerca de los 260 USD, con un retroceso que rondaba el 21,5% en 2026.
Ese descenso dejó una pérdida no realizada de unos 267 millones de dólares en la posición, una cifra que ya no pasa desapercibida entre los seguidores del “Oráculo”.
Berkshire ejecutó las compras entre abril y junio, en pleno bache de la compañía. No se conocen los precios exactos, porque los documentos regulatorios no los detallan, pero sí se sabe que la aseguradora ya venía debilitada y muy lejos de los máximos de 2024, cuando superó los 600 USD. Lo llamativo es que se trataba del primer regreso serio de Buffett a UnitedHealth desde que se deshizo de su antigua posición en 2010.
El movimiento parecía una típica jugada contraria: comprar un negocio sólido cuando está bajo presión. Pero 2025 resultó ser un año especialmente ingrato para la aseguradora.
Un año que desbordó todas las previsiones
UnitedHealth no solo estaba atravesando un mal momento. Se encontraba en plena tormenta perfecta. El gasto médico subió de forma drástica y el índice que mide estos costes pasó de la zona del 80% hasta acercarse al 89%. El motivo fue una avalancha de reclamaciones médicas que superó todo lo previsto. La compañía tenía que asumir una demanda atrasada de servicios sanitarios tras la pandemia y, además, mayores costes en su negocio de Medicare Advantage.
Con ese panorama, UnitedHealth no tuvo más remedio que recortar sus previsiones de beneficios una y otra vez. En mayo incluso decidió suspender por completo el pronóstico anual, algo que suele interpretarse como una señal de alarma seria. Cuando finalmente llegaron los resultados, fueron más flojos de lo que Wall Street esperaba.
La situación se tensó todavía más cuando Andrew Witty, su director ejecutivo, renunció por motivos personales. Su reemplazo fue Stephen Hemsley, un nombre conocido para la compañía pero que regresaba en medio de un clima poco amable.
Y como si no fuera suficiente, el Departamento de Justicia abrió una investigación penal sobre posibles fraudes en Medicare y prácticas de facturación dudosas dentro de su división de Medicare Advantage. Era un salto desde la investigación civil previa que ya estaba en marcha, y supuso otro golpe a la confianza del mercado.
El resultado de todo este cóctel fue contundente: UnitedHealth perdió más de un tercio de su valor bursátil durante 2025. Y con el título todavía debilitado, la entrada de Berkshire (que antes parecía un movimiento brillante) hoy genera más dudas que certezas.
La jugada de Buffett es un recordatorio de que incluso los mejores también se equivocan… o al menos, tienen que esperar más de la cuenta para que su inversiones experimenten un rendimiento positivo.














