PUNTOS IMPORTANTES:
- El fondo tokenizado BUIDL de BlackRock ya puede negociarse en UniswapX, conectando un producto tradicional de Wall Street con infraestructura DeFi.
- BUIDL está respaldado por bonos del Tesoro de EE. UU. y permite exposición con rendimiento en formato blockchain, manteniendo cumplimiento regulatorio a través de Securitize.
- La integración marca un paso clave en la convergencia entre finanzas tradicionales y descentralizadas, usando la tokenización como puente entre ambos mundos.
El fondo de liquidez tokenizado BUIDL, gestionado por BlackRock, ya puede negociarse a través de UniswapX, tras una colaboración entre Uniswap Labs y Securitize. La integración conecta a uno de los mayores administradores de activos del mundo con infraestructura de negociación en cadena, permitiendo que participantes elegibles interactúen con el fondo mediante mecanismos de ejecución descentralizada.
BUIDL es un fondo respaldado por bonos del Tesoro de Estados Unidos de corto plazo y equivalentes de efectivo, diseñado para ofrecer exposición con rendimiento en un formato nativo de blockchain. Con su llegada a UniswapX, se habilita un modelo en el que activos institucionales pueden acceder a rutas de liquidez descentralizadas, manteniendo al mismo tiempo los marcos regulatorios administrados por Securitize.
El movimiento resulta significativo porque invierte la lógica tradicional: en lugar de llevar activos DeFi a Wall Street, introduce un producto financiero tradicional directamente dentro de la infraestructura descentralizada. A través de contratos inteligentes y representación tokenizada de participaciones, el fondo puede integrarse con mecanismos de enrutamiento, fijación de precios y liquidación propios del ecosistema cripto.
Desde Securitize señalaron que, por primera vez, instituciones e inversionistas autorizados pueden utilizar tecnología líder en finanzas descentralizadas para negociar activos del mundo real tokenizados como BUIDL bajo esquemas de autocustodia. Para Robert Mitchnick, responsable global de activos digitales en BlackRock, esta colaboración representa un paso relevante en la interoperabilidad entre activos tokenizados con rendimiento en dólares y el entorno DeFi.
Más allá de un solo fondo, la integración refleja una tendencia creciente: la tokenización como puente estructural entre las finanzas tradicionales y los protocolos abiertos. Este modelo híbrido permite que productos regulados se beneficien de las ventajas tecnológicas de blockchain —como eficiencia y liquidación programable— sin quedar expuestos a la volatilidad típica de los mercados cripto abiertos.
Dada esta evolución hacia una infraestructura financiera más eficiente y transparente, los operadores requieren plataformas que trasladen estas ventajas institucionales a su operativa diaria. Para gestionar posiciones en este nuevo entorno de activos tokenizados y mercados globales, plataformas como Quantfury permiten acceder a precios spot en tiempo real directamente de los exchanges matrices, eliminando las comisiones de trading y las tarifas de préstamo. Esta estructura garantiza que los beneficios de rendimiento de estos instrumentos no se vean erosionados por costes operativos, proporcionando una experiencia de trading alineada con los estándares de transparencia que exige la digitalización de Wall Street.
El avance sugiere que la próxima fase de expansión de las finanzas descentralizadas podría no depender únicamente de nuevos tokens o innovaciones en trading, sino de la incorporación de versiones tokenizadas de instrumentos financieros tradicionales en mercados en cadena. En ese escenario, la línea entre finanzas centralizadas y descentralizadas podría difuminarse progresivamente hacia una capa compartida de liquidación digital.
Permite que inversores institucionales negocien un fondo respaldado por bonos del Tesoro de EE. UU. directamente en infraestructura descentralizada. La integración utiliza a Securitize para mantener el cumplimiento regulatorio mientras se aprovecha la liquidez on-chain.
Ofrece ventajas tecnológicas como la liquidación programable y mayor eficiencia operativa sin exponer los activos a la volatilidad de las criptomonedas nativas. El uso de contratos inteligentes permite que los activos regulados interactúen con mecanismos de fijación de precios y enrutamiento propios de DeFi.
La tokenización se consolida como el puente arquitectónico que difumina la línea entre las finanzas centralizadas y descentralizadas. El crecimiento futuro de DeFi dependerá de la incorporación de versiones digitales de instrumentos financieros tradicionales en una capa compartida de liquidación.














