PUNTOS IMPORTANTES:
- Las acciones cerraron el año con fuertes ganancias, pero con valoraciones en niveles históricamente elevados. ¿Es una preocupación?
- Una métrica, el ratio CAPE en torno a 40, advierte de rendimientos reales muy bajos a largo plazo.
- ¿Es hora de comprar o vender? Las oportunidades podrían estar fuera de las grandes tecnológicas y más allá de Estados Unidos.
Comprar acciones cuando las valoraciones están en máximos históricos rara vez fue una apuesta ganadora a largo plazo. Y, aun así, el mercado volvió a cerrar otro año de fuertes subidas, impulsado casi exclusivamente por la tecnología, mientras las métricas de valoración alcanzaron niveles que solo se vieron en momentos muy concretos de la historia reciente.
El año que acaba de terminar dejó al S&P 500 con una ganancia superior al 16%, prolongando una racha extraordinaria iniciada a finales de 2022. En 2023 el índice avanzó más del 24% y en 2024 sumó otro 23%. El resultado es un mercado que sigue subiendo, pero cada vez más caro.
Acciones al límite y una advertencia que no todos quieren escuchar
Una de las señales más claras llega desde el ratio CAPE, el indicador de precio-beneficio ajustado cíclicamente desarrollado por el Nobel Robert Shiller. Esta métrica, pensada para suavizar los altibajos del ciclo económico, cerró el año en torno a 40, un nivel que históricamente coincidió con la burbuja puntocom y con el pico de la pandemia.
A esto se suma que el S&P 500 cotiza a más de 22 veces los beneficios esperados a futuro, según datos de FactSet. Para Mebane Faber, fundador de Cambria Investment Management, la combinación no invita al optimismo a largo plazo. No habla de una caída inminente, pero sí de una señal clara de advertencia.
Faber lo definió como una “luz amarilla”. En su análisis histórico, cada vez que el mercado terminó un año con un CAPE por encima de 40, los rendimientos reales a 10 años fueron prácticamente nulos, una vez descontada la inflación. No hubo excepciones. “Nunca vimos que un CAPE de 40 ofreciera rentabilidades superiores a la media en la década siguiente”, explicó.
Acciones: oportunidades, incluso con el mercado caro
La parte positiva es que las valoraciones extremas no se replican en todo el mundo. Fuera de Estados Unidos, muchos mercados siguen siendo considerados baratos o muy baratos en términos históricos.
Incluso dentro del propio mercado estadounidense, las acciones de valor y las compañías de pequeña y mediana capitalización ofrecen precios mucho más razonables que las grandes tecnológicas.
Para Buchanan, ampliar el foco más allá de los gigantes del S&P 500 en 2026 será determinante para lograr un rendimiento superior.
No todos comparten el tono de alerta. Desde Barclays, el estratega Venu Krishna aseguró que las valoraciones actuales no son necesariamente un obstáculo para la rentabilidad. Reconoce que pagar 22 veces el beneficio esperado no es barato, pero recuerda que históricamente ese nivel no impidió subidas adicionales siempre que el crecimiento de beneficios se mantuviera positivo.
Aunque admite que las previsiones de Wall Street para 2026 pueden ser demasiado optimistas, Barclays sigue esperando que el S&P 500 registre un crecimiento del beneficio por acción de dos dígitos este año. Esa expectativa es la que mantiene vivo el rally, incluso con valoraciones exigentes.
El debate está servido. El mercado sigue avanzando, pero lo hace apoyado en un grupo reducido de compañías y con métricas que invitan a la cautela. Para algunos, es solo una pausa antes de nuevas subidas. Para otros, una señal clara de que las oportunidades ya no están donde todos miran.












