PUNTOS IMPORTANTES:
- Se conoció que Michael Burry mantiene una posición bajista en Nebius debido a su gran gasto en IA.
- ¿Cuál es el problema? Es que este miércoles las acciones de Nebius subían cerca de un 30%.
- Los resultados de Nebius no demuestran que Burry esté equivocado, pero sí ponen presión sobre su tesis al mostrar que la demanda de infraestructura de IA continúa siendo muy elevada.
Las acciones de Nebius (NBIS) se dispararon este miércoles cerca de un 30% después de que la compañía de infraestructura para inteligencia artificial presentara unos resultados que sorprendieron al mercado.
El movimiento resulta especialmente llamativo porque llega pocos días después de que Michael Burry, el inversor de La gran apuesta, revelara una posición bajista contra la compañía.
El mercado reaccionó con fuerza a un dato concreto. Nebius aseguró que el plazo previsto para recuperar las inversiones realizadas en sus últimos acuerdos se había reducido hasta un año y diez meses, frente a los dos o tres años que manejaba anteriormente.
Es decir, la empresa está diciendo que los enormes desembolsos que está realizando para construir infraestructura de IA podrían empezar a recuperarse mucho más rápido de lo previsto.
Y eso toca directamente uno de los principales argumentos de Burry.
Burry apuesta contra Nebius mientras la empresa acelera
Burry abrió su posición cuando la acción cotizaba en torno a 211,77 USD. Su argumento no era que no existiera demanda de infraestructura para IA, sino que el mercado podría estar exagerando cuánto dinero podrán generar en el futuro las enormes inversiones que se están realizando actualmente.
El propio Burry describió sus operaciones contra la compañía como algo parecido a “disparar a peces en un barril”, una frase que dejó bastante clara la confianza que tiene en su tesis bajista.
Su preocupación es sencilla de entender. Las compañías tecnológicas están destinando miles de millones a chips, centros de datos y capacidad informática para satisfacer la demanda de IA. Pero si esa demanda se ralentiza o los precios caen, recuperar todo ese capital podría llevar mucho más tiempo de lo esperado.
Nebius, al menos por ahora, está ofreciendo una respuesta bastante diferente.
La compañía elevó sus ingresos un 454% interanual, hasta los 582,3 millones de dólares, mientras que el EBITDA ajustado pasó de una pérdida de 21 millones a 236,2 millones.
Además, los nuevos contratos firmados durante el segundo trimestre generaron más de 20 millones de valor contractual anual por megavatio, frente a unos 12 millones previstos para 2026.
Hay otro detalle importante. Aproximadamente el 70% de esos acuerdos incluye pagos anticipados, que cubren entre el 50% y el 60% del gasto de capital asociado.
Eso reduce una de las principales preocupaciones de los inversores sobre este tipo de compañías: cuánto dinero tienen que gastar hoy para construir una infraestructura que tardarán años en rentabilizar.
El problema para Burry es que Nebius está acelerando
El CEO de Nebius, Arkady Volozh, fue todavía más contundente al hablar sobre el negocio.
La compañía considera que podría vender actualmente toda la capacidad que espera tener disponible en 2027, aunque está reteniendo deliberadamente parte de ella para mantener margen de crecimiento.
Nebius también elevó su objetivo de potencia contratada para finales de año hasta 5 gigavatios.
Esto significa que la empresa no está reduciendo sus planes de expansión para la IA. Está haciendo exactamente lo contrario.
Y ahí aparece la verdadera batalla entre las dos tesis.
Burry apuesta a que el mercado está sobrevalorando la rentabilidad futura de la infraestructura de inteligencia artificial. Nebius, mientras tanto, está mostrando que la demanda existe y que sus nuevos contratos podrían permitirle recuperar el capital invertido en menos de dos años.
Eso no significa que Burry esté equivocado. Una reducción del período de recuperación de la inversión no elimina los riesgos asociados a una expansión tan agresiva. Nebius todavía necesita mantener elevados niveles de demanda, conseguir financiación y seguir aumentando su capacidad sin que los márgenes se deterioren.
Pero sí supone un problema para una de las patas centrales de su apuesta bajista.
El enfrentamiento, por tanto, queda planteado de una forma bastante sencilla. Burry cree que el mercado está pagando demasiado por las expectativas de la IA; Nebius está intentando demostrar con contratos, ingresos y recuperación de capital que esas expectativas todavía pueden convertirse en beneficios reales.












