PUNTOS IMPORTANTES:
- Nvidia se quedó atrás, pero no por un deterioro de su negocio sino por las dudas generales sobre la rentabilidad de la IA.
- Varios analistas creen que la acción está siendo castigada en exceso y ven una oportunidad a estos precios.
- Lo cierto es que las acciones registran una ganancia de 1,3% en lo que va del año, después de comenzar con fuertes pérdidas.
Nvidia (NVDA) atravesó los últimos meses sin acompañar el rally del mercado. Mientras otras grandes tecnológicas y varias acciones vinculadas a la inteligencia artificial siguieron marcando fuertes subidas, el gigante de los chips entró en una fase de estancamiento que encendió dudas entre los inversores.
En términos anuales, la acción seguía mostrando avances del 41%, pero quedó claramente por detrás de otros nombres del sector. Alphabet subió un 77%, Broadcom un 51% y AMD un 91%. A esto se sumó un inicio de año flojo, con una caída del 2,6% que recién logró recuperar este jueves al subir más de un 3%.
Lo llamativo es que este freno no coincidió con malas noticias. Nvidia presentó nuevos productos, reforzó alianzas estratégicas y volvió a destacar la solidez de la demanda. Aun así, el mercado eligió esperar.
Más ruido que problemas reales para Nvidia
Para el analista Paul Meeks, el castigo respondió más al clima general en torno a la inteligencia artificial que a fallos propios de Nvidia. Durante el último año crecieron las dudas sobre si las enormes inversiones en IA podrán traducirse en beneficios sostenibles, así como el temor a una competencia cada vez más agresiva por parte de gigantes como Google o Amazon.
Meeks sostuvo que la valoración ya no es exigente y que el mercado sobrerreaccionó a riesgos macro. De hecho, reiteró su visión positiva y aseguró que la acción podría alcanzar los 250 USD en los próximos dos años. Para quienes aún no están posicionados, consideró que los niveles actuales resultan atractivos para empezar a construir una posición.
Cabe señalar que este jueves la acción cotiza en torno a los 189 USD y que su máximo histórico fue en octubre del año pasado, cuando tocó los 207 USD.
Desde Wolfe Research, Chris Caso coincidió en que es prematuro descartar a Nvidia como líder de la IA. Destacó los avances de la nueva plataforma Vera Rubin y recordó que los saltos de rendimiento permiten a la compañía seguir defendiendo precios y márgenes, incluso en un contexto más competitivo.
Comprar cuando el mercado duda
Hank Smith, de Haverford Trust, aportó una mirada más táctica. Explicó que el estancamiento coincidió con una rotación general fuera de las acciones de crecimiento, pero sostuvo que la historia de largo plazo sigue intacta. Para él, cualquier caída adicional abre una oportunidad, especialmente si el precio se acerca a la zona de 160 o 150 USD.
Hoy, Nvidia cotiza entre 25 y 27 veces las ganancias futuras, lejos de los niveles extremos que alcanzó en pleno furor por la IA. El crecimiento de los beneficios superó al del precio y eso redujo el riesgo de una corrección profunda.
En las últimas semanas, varias firmas de Wall Street reforzaron esta lectura. Analistas de Baird y Bernstein reiteraron sus recomendaciones positivas, apoyándose en el posicionamiento dominante de Nvidia en centros de datos, la falta de competencia relevante a medio plazo y una valoración que volvió a resultar atractiva.












