PUNTOS IMPORTANTES:
- El autor de Rich Dad Poor Dad, Robert Kiyosaki, volvió a recomendar que los inversores incluyan Bitcoin y Ethereum en sus carteras junto con activos tradicionales como oro, plata y petróleo.
- Kiyosaki considera que las criptomonedas pueden funcionar como protección frente a la inflación, la devaluación monetaria y los riesgos del sistema financiero, ya que operan fuera del sistema bancario tradicional.
- El inversionista advierte sobre los altos niveles de deuda global y posibles tensiones en el sistema financiero, por lo que recomienda diversificar en activos alternativos capaces de conservar valor en escenarios de crisis.
El reconocido autor financiero Robert Kiyosaki, famoso por el libro Rich Dad Poor Dad, volvió a destacar el papel de las criptomonedas dentro de una estrategia de inversión orientada a protegerse frente a posibles crisis económicas. En un reciente mensaje publicado el 10 de marzo, el autor sugirió que los inversores consideren incluir Bitcoin y Ethereum junto con activos tradicionales como oro, plata y petróleo.
Kiyosaki ha defendido durante años la importancia de diversificar las carteras con activos alternativos que puedan actuar como cobertura frente a la inflación, la expansión monetaria y la debilidad de las monedas fiduciarias. En su publicación más reciente reiteró que los inversores deberían adoptar una postura proactiva y adquirir activos tangibles y descentralizados.
Según el autor, Bitcoin y Ethereum ofrecen exposición a redes financieras que operan fuera del sistema bancario tradicional. En ese sentido, considera que las criptomonedas pueden formar parte de una estrategia diseñada para reducir la dependencia del sistema financiero convencional.
En sus comentarios más recientes, Kiyosaki colocó a Bitcoin y Ethereum en la misma categoría que activos considerados históricamente refugio de valor. Mientras el oro y la plata han sido utilizados durante décadas como protección frente a la inestabilidad monetaria, Bitcoin ha comenzado a ser descrito por algunos inversores como “oro digital” debido a su oferta limitada y su naturaleza descentralizada.
Por su parte, Ethereum suele verse como la infraestructura tecnológica que sostiene gran parte del ecosistema de finanzas descentralizadas y aplicaciones basadas en blockchain, lo que amplía su papel más allá de una simple reserva de valor.
El autor también advirtió que los niveles de deuda global siguen siendo elevados y podrían generar tensiones en el sistema financiero si las condiciones económicas empeoran. Ante ese escenario, recomienda que los inversores se posicionen en activos que, en su opinión, podrían conservar valor durante periodos de turbulencia económica.
Dada esta necesidad de diversificar entre activos tangibles y digitales para mitigar los riesgos sistémicos de la deuda global, la eficiencia en la ejecución y la transparencia de costes se vuelven factores determinantes. Para implementar una estrategia que combine oro, petróleo y criptomonedas bajo estas condiciones, plataformas como Quantfury permiten operar con múltiples clases de activos a precios spot reales de los exchanges matrices, garantizando la ausencia total de comisiones de trading o tarifas de gestión, lo que asegura que el valor de la cobertura no se vea erosionado por los costes de intermediación tradicionales.
Aunque sus advertencias se centran principalmente en los riesgos del sistema financiero tradicional, Kiyosaki considera que Bitcoin y Ethereum podrían desempeñar un papel importante dentro de una estrategia de preparación frente a posibles crisis económicas.
Kiyosaki sugiere incluir Bitcoin y Ethereum en las carteras de inversión junto con activos tradicionales como oro, plata y petróleo. Esta combinación busca proteger el patrimonio frente a posibles crisis económicas y la debilidad de las monedas fiduciarias.
Ambos activos ofrecen exposición a redes financieras que operan de forma descentralizada y fuera del sistema bancario convencional. Bitcoin es valorado como «oro digital» por su oferta limitada, mientras que Ethereum es visto como la infraestructura esencial para las finanzas descentralizadas.
Los elevados niveles de deuda global y la expansión monetaria generan tensiones que podrían derivar en una turbulencia financiera profunda. Ante este escenario, la estrategia propone reducir la dependencia del sistema financiero tradicional mediante la adquisición de activos tangibles y redes blockchain.














