PUNTOS IMPORTANTES:
- Últimamente, las tensiones geopolítcas van en aumento, por lo que las acciones de defensa se posicionan como las posibles grandes ganadoras.
- Continúa la guerra entre Rusia y Ucrania y Estados Unidos podría abrir varios frentes más allá de Venezuela, como Irán y Groelandia.
- Además, Estados Unidos ha aumentado enormemente su presupuesto de defensa en los últimos años.
Mientras la atención del mercado sigue centrada en la inflación, los tipos de interés y la inteligencia artificial, hay otro frente que avanza sin hacer demasiado ruido. Uno mucho más serio y con presupuestos casi ilimitados: la defensa.
En los últimos años, Estados Unidos incrementó su ya gigantesco gasto militar y Europa no tuvo alternativa que seguir el mismo camino. La Unión Europea decidió rearmarse con un plan que roza el billón de dólares y que marca un punto de inflexión para la industria del sector.
De cara a 2026, existen algunas compañías, hasta ahora poco conocidas para el gran público, que empezaron a destacarse en Wall Street.
Acciones de defensa listas para dispararse
Dassault Aviation (EPA: AM)
Dassault Aviation llevaba años siendo un nombre respetado dentro del sector aeronáutico, sobre todo por el caza Rafale. Pero lo que ocurrió en bolsa durante el último año sorprendió incluso a los más optimistas.
Las acciones de la compañía francesa subieron casi 53% en los últimos 12 meses, impulsadas por el nuevo contexto europeo de rearme y por la expectativa de contratos a largo plazo. A mediados de enero, los títulos cotizaban en torno a 312,60 EUR, equivalentes a 362,89 USD, reflejando el entusiasmo del mercado.
A simple vista, la acción podría parecer exigente tras semejante rally. Sin embargo, Dassault encontró un nuevo motor de crecimiento en la integración de inteligencia artificial en sus sistemas. La empresa invirtió 200 millones de dólares en Harmattan AI, una startup especializada en tecnología autónoma y de bajo coste.
La alianza no apunta solo a mejorar aeronaves. También abre la puerta a desarrollos en vigilancia, interceptación de drones, guerra electrónica e inteligencia avanzada. En un escenario donde Europa busca independencia tecnológica en defensa, Dassault se posiciona como uno de los grandes ganadores.
Howmet Aerospace (HWM)
Howmet Aerospace no es una empresa nueva ni disruptiva en apariencia. Fundada a finales del siglo XIX, lleva décadas suministrando componentes críticos a gigantes como Lockheed Martin. Pero su comportamiento reciente en bolsa fue el de una compañía en plena expansión.
En los últimos 12 meses, las acciones de Howmet subieron casi 83%, alcanzando niveles cercanos a 225 USD. El impulso no llegó por promesas futuristas, sino por resultados concretos. En 2025, la compañía aumentó sus ingresos un 14% y mejoró de forma constante sus previsiones.
Uno de los movimientos clave fue su giro hacia mercados de repuestos y componentes de alto margen, especialmente para motores aeronáuticos. En un contexto de aumento del gasto militar, ese tipo de negocio se vuelve extremadamente rentable.
Además, el horizonte podría volverse aún más favorable si prospera la propuesta de elevar el presupuesto de defensa de Estados Unidos hasta 1,5 billones de dólares, más de un 66% por encima de la última cifra confirmada. Para proveedores estratégicos como Howmet, eso implica años de pedidos asegurados.
Mercury Systems (MRCY)
Mercury Systems lleva tiempo trabajando con el gobierno de Estados Unidos y con más de 30 países, aunque rara vez aparece en los titulares. Especializada en tecnologías de procesamiento de misión crítica, la compañía encontró en 2026 un punto de inflexión.
Desde el inicio del año, sus acciones subieron más de 40%, alcanzando un máximo histórico cercano a 103 USD a mediados de enero. El detonante fue un nuevo contrato de 60 millones de dólares para participar en dos programas de armas espaciales y estratégicas.
El acuerdo, que se extenderá hasta 2031, refuerza el papel de Mercury en un área cada vez más sensible. El dominio del espacio, el procesamiento de señales y la gestión de datos bajo condiciones extremas se convirtieron en prioridades militares.
Más allá de este contrato puntual, la relación de largo plazo con el gobierno estadounidense y su historial de adjudicaciones tecnológicas le dan a la compañía una estabilidad poco común en el mercado.













