PUNTOS IMPORTANTES:
- En el último mes, el S&P 500 acumula una caída de 1,3% mientras que las acciones de Google se desploman un 11%.
- La salida de algunos perfiles importantes de IA y el retraso de nuevos modelos de Gemini han alimentado las dudas sobre la estrategia tecnológica de Google.
- Los analistas dudan mucho sobre aspectos clave en los negocios de Alphabet. ¿Está gastando mucho dinero en IA?
Mientras Wall Street se estanca, Alphabet (GOOGL) no para de retroceder. Las acciones de la compañía matriz de Google han perdido un 11% durante el último mes, en un periodo en el que el S&P 500 apenas cayó 1,3%.
El movimiento resulta llamativo porque Alphabet viene de presentar unos resultados que, sobre el papel, fueron bastante sólidos. Sin embargo, los inversores parecen estar mirando más allá de las cifras actuales y poniendo el foco en algunos problemas que pueden condicionar el crecimiento de la compañía en los próximos meses.
Uno de ellos está relacionado con su negocio principal de búsquedas. Según Eric Sheridan, responsable de la unidad TMT de Goldman Sachs Research, el crecimiento de las búsquedas se quedó algo por debajo de lo que esperaba el mercado durante el segundo trimestre.
Pero hay otro asunto que está ganando peso dentro del debate sobre Alphabet.
La inteligencia artificial pone a prueba a Google
Sheridan señaló a la «fuga de cerebros» como uno de los factores que están presionando a las acciones de Alphabet. La compañía ha sufrido salidas y cambios de responsabilidades entre algunos de sus perfiles más importantes relacionados con inteligencia artificial.
Entre los nombres destacados aparece Demis Hassabis, que dejó de ejercer como CEO de Google DeepMind para asumir ahora los cargos de presidente y científico jefe de la unidad. Jeff Dean, por su parte, abandonó Alphabet después de 27 años para poner en marcha una nueva compañía junto a Sanjay Ghemawat.
El movimiento de talento preocupa porque Alphabet está inmersa en una carrera enorme por dominar la inteligencia artificial. Además, el calendario de sus nuevos modelos también ha generado dudas. El lanzamiento de la siguiente generación de Gemini se ha retrasado y el mercado ya empieza a poner la mirada en Gemini 4.
La otra gran cuestión está en el dinero que Google está destinando a competir en IA. La compañía elevó su previsión de inversión de capital para todo el año hasta entre 195.000 y 205.000 millones de dólares, frente al rango anterior de entre 180.000 y 190.000 millones de dólares.
Es una apuesta gigantesca que el mercado tendrá que valorar durante los próximos trimestres.
Y Alphabet tiene argumentos para defenderla. Google Cloud volvió a demostrar una fuerte demanda de infraestructura para inteligencia artificial, con ingresos que crecieron un 82% hasta 24.800 millones de dólares. Además, su cartera de pedidos alcanzó los 514.000 millones de dólares.
YouTube también mantuvo el crecimiento, con ingresos de 11.100 millones de dólares, un 13% más que un año antes.
El problema para Alphabet es que ahora esos buenos números compiten con una pregunta mucho más difícil de responder. ¿Está gastando lo suficiente para no quedarse atrás en inteligencia artificial o está entrando en una carrera demasiado costosa?
Por ahora, el mercado parece querer más respuestas. La fortaleza del negocio de nube y YouTube no ha impedido que las acciones pierdan terreno mientras otras grandes compañías de Wall Street siguen avanzando.
La evolución de Gemini, el comportamiento de las búsquedas y el retorno de las enormes inversiones en IA serán algunas de las claves que los inversores seguirán de cerca durante los próximos meses.













