PUNTOS IMPORTANTES:
- El petróleo cerrará marzo con subidas históricas, impulsadas casi exclusivamente por la escalada bélica en Oriente Medio.
- La amenaza sobre los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb pone en riesgo entre 4 y 5 millones de barriles diarios, lo que podría llevar el crudo hacia los 150 USD.
- Algunos analistas han afirmado que el mercado ya asumió un barril de crudo elevado, lo que significará más volatilidad en el corto y mediano plazo.
El mercado del crudo finalizará marzo con una tensión que no se veía desde hace años. A medida que el conflicto entre EE. UU., Israel e Irán se extiende por la región, los precios del petróleo siguieron escalando sin pausa.
El Brent estuvo a punto de cerrar su mayor repunte mensual desde que existe este contrato y el WTI volvió a superar los 100 USD por barril, algo que no ocurría desde 2022.
Para tener una dimensión del momento que se atraviesa, el WTI ha superado solo tres veces en los últimos 14 años los 105 USD por barril.
Mientras tanto, el clima geopolítico se calentó aún más: ataques cruzados, amenazas directas y advertencias sobre rutas estratégicas que podrían quedar paralizadas de un día para otro.
¿El mercado del petróleo tiene el pánico controlado?
Durante marzo, el Brent avanzó cerca de un 55%, rozando un récord absoluto para un solo mes. Cerró en torno a los 113 USD el barril y con los operadores mirando de reojo cada nuevo titular que salía de Oriente Medio. El WTI estadounidense no se quedó atrás: subió un 53% y logró un cierre por encima de los 100 USD por primera vez desde 2022.
No fue una subida técnica, sino emocional: la escalada bélica revirtió cualquier intento de estabilizar la oferta mundial y abrió la puerta a un escenario que los analistas ya describen abiertamente como “alto durante más tiempo”.
En paralelo, los hutíes yemeníes entraron en escena con un ataque con misiles hacia Israel, algo que elevó aún más el riesgo de efecto dominó regional. La posibilidad de que intenten bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb —paso obligado hacia el Mar Rojo y el Canal de Suez— volvió a sonar con fuerza.
Michael Haigh, de Societe Generale, lo resumió de forma muy gráfica: “Por ahí pasan entre cuatro y cinco millones de barriles al día. Si eso se corta, los precios podrían subir mucho más”. Su equipo llegó a proyectar precios de hasta 150 USD por barril si las interrupciones se prolongaban.
Los mercados ya descuentan un conflicto largo
Ed Yardeni, uno de los analistas más escuchados de Wall Street, avisó de que las bolsas ya empezaron a integrar un escenario incómodo: petróleo y tipos altos durante un periodo prolongado. No es solo cuestión de precios, es una cuestión de estabilidad. La incertidumbre sobre la duración del conflicto y el riesgo de que EE. UU. intensifique su participación mantiene la volatilidad disparada.
“Las magnitudes del movimiento muestran cómo el mercado está reevaluando el riesgo geopolítico a toda velocidad”, escribió Yardeni. Su advertencia llegó con un mensaje claro: si Ormuz se bloquea, el retroceso bursátil podría ser mucho mayor y la recesión pasaría de riesgo a probabilidad.














