PUNTOS IMPORTANTES:
- Las declaraciones del presidente Donald Trump repercutieron en los mercado, lo que provocó un fuerte aumento del oro y del petróleo.
- Las amenazas de Estados Unidos hacia Irán hicieron que los barriles de crudo Brent suban por encima de los 70 USD.
- El mercado petrolero volvió a agitarse, ya que el precio por barril fluctuó entre los 60 y 65 USD durante muchas semanas.
El petróleo volvió a ponerse en modo alerta y lo hizo con un número redondo que no pasaba desapercibido. El Brent superó los 70 USD por barril por primera vez desde septiembre, impulsado por un factor que los inversores conocen bien: la geopolítica.
Esta vez, el detonante fueron las nuevas advertencias de Donald Trump a Irán, con un mensaje directo que reactivó el miedo a un conflicto en Oriente Medio.
El movimiento no fue menor. En una sola jornada, el crudo de referencia mundial llegó a avanzar cerca del 4%, mientras que el West Texas Intermediate también se sumó a la escalada y cruzó los 65 USD. Más allá de los números, el mercado volvió a demostrar que, cuando se habla de petróleo, las palabras pesan casi tanto como los barriles.
El riesgo vuelve a cotizar
El repunte llega en un año que había comenzado con previsiones muy distintas. A comienzos de 2026, el consenso apuntaba a un mercado presionado por el exceso de oferta. Sin embargo, las tensiones entre Estados Unidos e Irán, la incertidumbre política en Venezuela y una fuerte interrupción del suministro en Kazajistán terminaron por sostener los precios.
Las declaraciones de Trump actuaron como catalizador. En redes sociales, el presidente estadounidense aseguró que los buques enviados a la región estaban listos para actuar “con rapidez y violencia” si fuese necesario. El mensaje bastó para que los operadores añadieran una prima de riesgo a las cotizaciones, anticipando un escenario más volátil.
Ese temor se reflejó con claridad en el mercado de opciones. Las apuestas alcistas se encarecieron frente a las bajistas durante el periodo más prolongado en unos 14 meses. Además, el volumen de nuevas posiciones que apuestan por subidas creció al ritmo más rápido en al menos seis años. Una señal clara de que el mercado no descarta sobresaltos.
Desde Citigroup pusieron números a esa inquietud. Sus analistas estiman que la amenaza de un ataque contra Irán añadió entre 3 y 4 USD por barril a los precios actuales. Un colchón que podría mantenerse incluso si la oferta global sigue siendo abundante.
Oriente Medio, el punto sensible
El trasfondo del nerviosismo es conocido. Oriente Medio concentra cerca de un tercio del suministro mundial de crudo, y cualquier conflicto directo podría afectar seriamente a los flujos de exportación. Un escenario aún más delicado sería una interrupción en el estrecho de Ormuz, un paso clave por el que transitan a diario petroleros y buques de gas natural licuado rumbo a todo el mundo.
Aunque Trump ya había lanzado advertencias en el pasado, en los últimos meses estas se habían centrado más en la represión interna en Irán que en su programa nuclear. El propio presidente llegó a afirmar que las instalaciones atómicas iraníes habían sido “destruidas” en ataques previos. Aun así, el tono volvió a endurecerse y el mercado reaccionó en consecuencia.
Desde Teherán, el mensaje fue doble. Por un lado, disposición al diálogo. Por otro, una advertencia clara: cualquier presión adicional tendría una respuesta “sin precedentes”. Mientras tanto, Irán intensificó contactos diplomáticos con potencias regionales para intentar enfriar la situación y evitar un choque directo con Washington.














