PUNTOS IMPORTANTES:
- Kiyosaki admitió que tomó una decisión clave demasiado pronto y que hoy la considera uno de los errores más costosos de su trayectoria.
- La plata es el único gran activo que nunca vendió y hoy celebra esa decisión tras su fuerte rally en 2026.
- Mientras el dólar pierde fuerza, el autor sigue apostando por metales y criptomonedas como refugio a largo plazo.
A finales de enero de 2026, Robert Kiyosaki atraviesa uno de esos momentos que cualquier inversor firmaría. Los activos que defiende desde hace años volvieron a dispararse y reforzaron su discurso contra el dinero tradicional. Sin embargo, lejos de celebrar sin matices, el autor de Padre rico, padre pobre decidió mirar hacia atrás y reconocer un fallo que, según él mismo admitió, todavía le resulta difícil de digerir.
En una publicación reciente en X, Kiyosaki fue directo. Aseguró que uno de sus mayores errores como inversor fue haber vendido parte de sus posiciones en oro y Bitcoin en el pasado, justo antes de que ambos activos entraran en una fase de revalorización histórica. No habló de una mala decisión puntual, sino de una lección que, dice, le quedó grabada.
El activo que nunca soltó Kiyosaki y hoy celebra
El comentario surgió después de que circulara el rumor de que también había vendido su plata. Kiyosaki no tardó en desmentirlo y fue tajante. Explicó que mantiene todo el metal plateado que compró y que esa decisión, con el paso del tiempo, terminó siendo clave.
En su mensaje dejó una frase que resume su filosofía actual. Reconoció que vender oro y Bitcoin fue un gran error, pero agradeció no haber cometido lo mismo con la plata. Para él, ese activo sigue siendo una pieza central de su estrategia patrimonial y una de las razones por las que hoy se siente cómodo con su posición financiera.
El argumento va más allá del apego emocional. Kiyosaki explicó que no ve necesidad de vender plata porque puede utilizarla como garantía. En lugar de liquidar posiciones, prefiere pedir préstamos respaldados por sus activos y usar ese capital para seguir comprando oro, plata y criptomonedas como Bitcoin o Ethereum.
Oro, plata y criptomonedas frente al dinero tradicional
El contexto de mercado parece darle munición a su discurso. Desde el inicio de 2026, tanto el oro como la plata marcaron nuevos máximos históricos. El metal dorado llegó a la zona de los 5.305 USD por onza, mientras que la plata escaló hasta los 114 USD, impulsada tanto por la demanda financiera como por su uso industrial.
En el universo cripto, el panorama es más dispar. Bitcoin retrocedió un 12,17% en los últimos 12 meses y Ethereum cedió un 2,65% en el mismo periodo. Aun así, Kiyosaki sigue viendo valor en ambos activos cuando se los observa con una mirada de largo plazo. Bitcoin, por ejemplo, cotizaba cerca de los 88.983 USD, lejos de los máximos de finales de 2025, pero todavía con un peso estructural dentro del ecosistema financiero alternativo que él defiende.
En el otro extremo aparece el dólar. El índice DXY, que mide la fortaleza de la divisa estadounidense frente a una cesta de monedas, continuó su tendencia bajista. Desde comienzos de 2026, el indicador cayó otro 2,21%, prolongando el desgaste iniciado el año anterior. Para Kiyosaki, esta debilidad refuerza su idea de deshacerse del dinero fiduciario y refugiarse en activos reales.














