PUNTOS IMPORTANTES:
- Morgan Stanley considera que hay acciones de IA que podrían experimentar grandes rendimientos a largo plazo.
- SpaceX lidera su selección con un potencial alcista del 105%, seguida por ACM Research con un 60% y Alibaba con un 44%.
- El banco cree que la soberanía de la IA es “uno de los temas de mayor crecimiento en el mercado”.
La carrera por dominar la inteligencia artificial está empezando a cambiar. Ya no se trata únicamente de quién desarrolla el mejor modelo o quién vende más chips. Para los gobiernos, tener capacidad propia de computación, energía, centros de datos y tecnología se ha convertido en una cuestión estratégica.
Morgan Stanley cree que esta tendencia puede abrir una nueva oportunidad para los inversores. El banco la ha bautizado como “soberanía de la IA” y acaba de identificar cinco acciones de IA que podrían beneficiarse especialmente de este proceso, todas con un potencial de subida de al menos el 20% según sus precios objetivo.
5 acciones de IA a tener en cuenta
“La IA se está convirtiendo en infraestructura estratégica”, escribió el equipo de analistas liderado por Ariana Salvatore en una nota del 19 de agosto.
Según Morgan Stanley, los gobiernos van a priorizar cada vez más el control sobre la computación, los datos, la energía, el talento, los modelos de IA y las cadenas de suministro.
Y ahí aparecen cinco compañías que, según el banco, están especialmente bien posicionadas.
La primera es SpaceX (SPCX), a la que Morgan Stanley considera un elemento central de esta tendencia. El banco le asigna un precio objetivo de 300 USD, frente a una cotización que deja un potencial de subida del 105%. La compañía, valorada en aproximadamente 1,7 billones de dólares, combina su negocio de satélites y conectividad con una creciente apuesta por la infraestructura necesaria para la inteligencia artificial.
Después aparece Amkor Technology (AMKR), especializada en el ensamblaje y empaquetado de semiconductores. Morgan Stanley mantiene una recomendación de Equal-weight, pero sitúa su precio objetivo en 70 USD, lo que supone un potencial del 26%.
La tercera es ACM Research (ACMR), una compañía china vinculada a la fabricación de equipos utilizados en la producción de semiconductores. Aquí la apuesta de Morgan Stanley es mucho más clara. Mantiene una recomendación de Overweight y fija un objetivo de 130 USD, con un potencial de revalorización del 60%.
También está Alibaba (BABA). Aunque su negocio es mucho más amplio que la inteligencia artificial, Morgan Stanley considera que su posición en el ecosistema tecnológico chino le permite beneficiarse del desarrollo de una infraestructura de IA propia en el país.
El banco mantiene una recomendación de Overweight y un precio objetivo de 180 USD, lo que implica un potencial alcista del 44%.
La quinta compañía es KLA (KLAC), fabricante de equipos utilizados para controlar y analizar el proceso de fabricación de semiconductores. Morgan Stanley también le otorga una recomendación de Overweight y un precio objetivo de 253 USD, con un recorrido estimado del 21%.
Una tendencia que va mucho más allá de Nvidia
Lo interesante de la selección de Morgan Stanley es que no se limita a los grandes fabricantes de chips.
La tesis apunta a todo el ecosistema que será necesario para que los países puedan desarrollar su propia capacidad de inteligencia artificial. Desde semiconductores y equipos de fabricación hasta centros de datos, energía, conectividad y servicios tecnológicos.
Eso puede generar oportunidades en compañías que hasta ahora han quedado en un segundo plano frente a gigantes como Nvidia.
Morgan Stanley considera que la soberanía de la IA es “uno de los temas de mayor crecimiento en el mercado”. La razón es que la inversión necesaria no termina cuando se construye un modelo de IA. Hace falta mantener toda la infraestructura que lo hace posible y, además, duplicarla en distintas regiones para reducir la dependencia de proveedores extranjeros.
Para los inversores, el mensaje es relevante. La próxima etapa del boom de la inteligencia artificial podría repartirse entre muchas más empresas de las que protagonizaron la primera ola.














