PUNTOS IMPORTANTES:
- HSBC rebaja la calificación bursátil de AMD de compra a mantener, anticipando una corrección del 6% tras un fuerte rally de IA.
- A pesar de la alta demanda de Meta y Google, AMD enfrenta límites de capacidad en la fundición de TSMC, especialmente en 3nm.
- Las proyecciones de ingresos de HSBC para el primer trimestre de 2026 se alinean con el consenso, pero sugieren que no habrá sorpresas al alza.
Las acciones de Advanced Micro Devices (AMD) han protagonizado un ascenso meteórico en el último mes. Sin embargo, el panorama bursátil podría tornarse gris próximamente. Según un análisis reciente de la institución financiera HSBC, la compañía se prepara para reportar sus ganancias del primer trimestre con cifras que, aunque sólidas, difícilmente superarán las expectativas ya elevadas de Wall Street.
Esta situación ha llevado al banco de inversión a modificar su postura, rebajando la calificación de las acciones de AMD de «compra» a «mantener».
Ajuste en la valoración y el impacto en el mercado
A pesar de que HSBC incrementó su precio objetivo para los títulos de la firma de 335 dólares a 340 dólares, esta nueva cifra sugiere una corrección a la baja. En términos reales, el objetivo planteado implica que las acciones podrían retroceder aproximadamente un 6% respecto al cierre del viernes pasado.
La reacción del mercado no se hizo esperar: tras conocerse la noticia el lunes, los papeles de la empresa de semiconductores cayeron casi un 3%.
El desafío de la oferta frente a una demanda desmedida
El éxito reciente de AMD ha sido impulsado por el auge de la Inteligencia Artificial (IA), lo que generó un incremento del 66% en el valor de sus acciones durante el último mes. No obstante, el analista de HSBC, Frank Lee, señala que la empresa enfrenta obstáculos operativos críticos.
«El reciente repunte del precio de las acciones de AMD… ha elevado significativamente las expectativas del mercado sobre el impulso de crecimiento de su unidad central de procesamiento (CPU) para servidores. A pesar de contar con una sólida línea de productos de CPU para servidores, no creemos que AMD sea capaz de ofrecer una sorpresa al alza en los ingresos por CPU para servidores en 2026e para satisfacer la inesperada demanda», afirmó Lee.
A diferencia de competidores como Intel, que poseen infraestructura propia para escalar la producción, AMD depende de terceros. El informe destaca que la empresa está supeditada a la capacidad de fundición de TSMC, la cual enfrentará restricciones aún más severas durante el 2026, especialmente en los nodos de 3nm.
«Creemos que sigue existiendo potencial para un mayor aumento del precio de venta promedio (ASP) de las CPU para servidores debido a la escasez, pero el crecimiento de las unidades para 2026e sigue limitado», añadió el analista.
Proyecciones financieras para 2026
En cuanto a los resultados inmediatos, HSBC maneja cifras que se alinean con el consenso general, pero que no invitan al optimismo desbordado:
Ingresos del primer trimestre: Se estiman en 10,100 millones de dólares, apenas por encima de los 9,900 millones de dólares previstos por el consenso de analistas.
Ingresos del segundo trimestre: Se proyectan en 10,500 millones de dólares, igualando exactamente las expectativas de la industria.
Una postura contraria al sentimiento general
La decisión de HSBC de rebajar la calificación de AMD es una jugada audaz que desafía la tendencia mayoritaria en Wall Street. De los 55 analistas que realizan el seguimiento de la empresa según datos de LSEG, solamente 12 mantienen actualmente una calificación de «mantener».
El mercado de la IA ha inyectado miles de millones de dólares en inversiones por parte de gigantes como Meta y Google, quienes dependen de estas CPUs y GPUs para sus centros de datos. Sin embargo, la advertencia de HSBC sugiere que, en la carrera tecnológica, tener el mejor diseño no es suficiente si la cadena de suministro no permite producir al ritmo que el mundo demanda.
La entidad cambió su postura de «compra» a «mantener» al considerar que las expectativas del mercado son excesivamente altas y difíciles de superar en el corto plazo. El banco proyecta una corrección del 6% tras el reciente rally del 66% impulsado por la inteligencia artificial.
AMD carece de infraestructura propia y depende totalmente de la capacidad de producción de TSMC, la cual presenta severas restricciones para 2026. Esta limitación en la cadena de suministro impide que la empresa aumente el volumen de unidades de CPU para servidores al ritmo que exige la demanda actual.
Se estiman ingresos de 10.100 millones de dólares para el primer trimestre, una cifra que apenas supera el consenso de los analistas. La incapacidad de ofrecer sorpresas positivas en la facturación sugiere un período de estancamiento para el valor de la acción frente a competidores con mayor escala.












