PUNTOS IMPORTANTES:
- Wall Street culminó uno de los mejores abril de los últimos tiempos, con el S&P 500 subiendo más de un 15%.
- Históricamente, tras un abril fuerte, el mercado ha subido en mayo el 88% de las veces.
- Sin embargo, el precio del petróleo y la tensión en Oriente Medio pueden frenar el impulso actual.
Abril dejó una señal potente en los mercados. Las bolsas estadounidenses vivieron uno de sus mejores meses en años y el impulso sorprendió incluso a los más optimistas. Ahora la duda es inevitable. ¿Esto sigue o se enfría?
El S&P 500 cerró el mes con una subida superior al 15%, su mejor abril desde 2020. El Nasdaq Composite también brilló con un avance de más del 10%, algo que no se veía desde finales de ese mismo año. El Dow Jones, más moderado, igualmente sumó cerca de un 7% y firmó su mejor mes desde noviembre de 2024.
Lo que hay detrás del rally
Hay una explicación bastante clara. Las empresas han presentado resultados mejores de lo esperado. Eso ha devuelto confianza a los inversores, que en las últimas semanas habían estado más pendientes de factores externos como el petróleo o la geopolítica.
Sam Stovall, estratega jefe de inversiones de CFRA Research, lo resumió así. “El sólido crecimiento de los beneficios está impulsando el mercado”, explicó en una nota reciente.
Ese cambio de foco se ha notado. El dinero ha vuelto a entrar en renta variable con más decisión.
El dato que mira Wall Street para mayo
Cuando abril es especialmente fuerte, el mercado suele comportarse de forma bastante predecible en el corto plazo. No es una regla fija, pero sí una tendencia que muchos analistas siguen de cerca.
Stovall revisó los 25 mejores abriles del S&P 500 desde la Segunda Guerra Mundial. El resultado llama la atención. En esos casos, el índice subió en mayo el 88% de las veces, con una ganancia promedio cercana al 2%.
Es decir, el contexto histórico juega a favor de que el impulso continúe. Aunque eso no garantiza nada.
El factor que puede cambiar el guion
Hay un elemento que vuelve a aparecer y puede complicarlo todo. El precio del petróleo.
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán han vuelto a subir, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio energético mundial. El bloqueo de esta zona ha presionado al alza los precios.
Esto tiene un efecto directo. Si la energía se encarece, aumenta el coste para empresas y consumidores. Y eso puede frenar el crecimiento.
De hecho, el sector energético no acompañó el rally de abril. Dentro del S&P 500 fue el único gran bloque en negativo, con una caída superior al 3%. Un dato que no pasó desapercibido.












