PUNTOS IMPORTANTES:
- JPMorgan elevó su recomendación sobre Intel de infraponderar a neutral tras la caída del 36% desde los máximos de junio
- El banco destaca las mejoras en la fabricación de chips y la estrategia del CEO Lip-Bu Tan para recuperar competitividad.
- La demanda de procesadores para inteligencia artificial podría impulsar los beneficios de Intel hasta 2027, aunque persisten dudas sobre el gasto tecnológico.
Las acciones de Intel (INTC) rebotan este lunes después de que JPMorgan mejorara su recomendación sobre el valor. El movimiento llega en un momento clave para la compañía, que intenta recuperar terreno en el mercado de los procesadores y aprovechar el crecimiento de la inteligencia artificial.
En la última referencia disponible para esta nota, los títulos subían alrededor de un 3%, hasta rozar los 93 USD. Durante las primeras operaciones de la sesión llegaron a avanzar más de un 4%, impulsados por el cambio de postura del banco de inversión.
JPMorgan cambia de opinión sobre Intel, pero mantiene una advertencia
El analista Harlan Sur elevó su recomendación sobre Intel de infraponderar a neutral. El cambio supone abandonar una visión claramente negativa sobre la acción, aunque no equivale a recomendar su compra.
La decisión llega después de que los títulos perdieran cerca del 36% desde sus máximos de junio. JPMorgan considera que esa corrección ha equilibrado mejor la relación entre el riesgo y el potencial de rentabilidad, por lo que ya no ve motivos para mantener su anterior recomendación bajista.
Sin embargo, hay un detalle importante. El banco mantuvo su precio objetivo en 85 USD, por debajo de la cotización que alcanzaba la acción durante la sesión del lunes. Por tanto, la mejora de recomendación refleja una menor preocupación por el valor, no necesariamente la expectativa de nuevas subidas a corto plazo.
La estrategia del nuevo CEO empieza a convencer a Wall Street
Uno de los motivos que explican el cambio de postura es la evolución de Intel bajo la dirección de Lip-Bu Tan, que asumió el cargo de consejero delegado en 2025.
JPMorgan aprecia avances en la competitividad de sus procesadores para ordenadores y centros de datos, así como en la fabricación de chips de nueva generación. También destaca las mejoras en los procesos de producción, el rendimiento de las fábricas y las tecnologías de empaquetado avanzado.
Estos avances son especialmente relevantes porque Intel necesita recuperar competitividad frente a rivales como AMD y reforzar su posición en un mercado en el que la demanda de infraestructura para inteligencia artificial está transformando las prioridades de las grandes tecnológicas.
El banco también ve oportunidades en el desarrollo de chips personalizados, conocidos como ASIC, que permiten diseñar soluciones adaptadas a las necesidades concretas de determinados clientes.
La inteligencia artificial puede impulsar los beneficios hasta 2027
Otro factor que respalda la perspectiva de JPMorgan es el aumento de las cargas de trabajo vinculadas a los agentes de inteligencia artificial. Aunque buena parte de la atención del mercado se centra en las GPU, estas aplicaciones también necesitan procesadores centrales (CPU) para ejecutar y coordinar numerosas tareas.
El analista considera que el aumento de la demanda de CPU y la limitada disponibilidad de semiconductores avanzados podrían favorecer nuevas revisiones al alza de las previsiones de beneficios de Intel durante la próxima temporada de resultados y a lo largo de 2027.
De hecho, las estimaciones de beneficio por acción de JPMorgan para 2028 se sitúan aproximadamente un 15% por encima del consenso del mercado. Esta diferencia muestra que el banco contempla un escenario más favorable que el que descuentan, de media, los analistas.
No obstante, la entidad también reconoce que persisten dudas sobre la sostenibilidad del gasto en infraestructura de inteligencia artificial. Si las grandes compañías tecnológicas reducen sus inversiones o la demanda no cumple las expectativas, el sector podría volver a sufrir presiones.
Por ahora, la mejora de recomendación ha servido para impulsar las acciones de Intel en una jornada de recuperación para los valores tecnológicos. La clave será comprobar si los avances operativos de la compañía se traducen en mejores resultados y en una recuperación sostenida de su posición competitiva.












