PUNTOS IMPORTANTES:
- S&P prevé que las ventas de vivienda en China caigan entre 10% y 14% en 2026, empeorando las estimaciones previas.
- El exceso de viviendas sin vender mantiene la presión sobre precios y frena cualquier recuperación del sector.
- La debilidad del mercado inmobiliario aumenta el riesgo financiero para los grandes desarrolladores chinos.
S&P empeora su previsión para el mercado inmobiliario chino en 2026
S&P Global Ratings revisó a la baja su previsión para las ventas de vivienda en China, apenas dos meses después de comenzar 2026. El ajuste refleja un deterioro más profundo y persistente del sector.
La calificadora indicó que las ventas primarias de bienes raíces caerán entre 10% y 14% este año. El recorte es mayor que el previsto en octubre, cuando estimaba una baja de entre 5% y 8% para 2026.
“Es una caída tan arraigada que solo el gobierno tiene la capacidad de absorber el exceso de inventario”, señalaron los analistas. Agregaron que el Estado podría comprar viviendas sin vender para destinarlas a vivienda asequible, aunque estas acciones han sido “aisladas”.
Un pilar económico en declive
El sector inmobiliario chino llegó a representar más de una cuarta parte de la economía. Hoy, su tamaño es mucho menor.
En solo cuatro años, el volumen anual de ventas se redujo a la mitad. El golpe comenzó tras las restricciones de Beijing al endeudamiento excesivo de los desarrolladores. Desde entonces, la demanda de vivienda no logra recuperarse.
Sobreoferta persistente y construcción sin freno
La sobreconstrucción es un problema conocido desde hace años. Aun así, los promotores mantuvieron el ritmo de obras pese a la caída de ventas.
Esto ha provocado un sexto año consecutivo de viviendas nuevas terminadas y sin vender, según S&P.
“Este exceso de vivienda primaria impide cualquier recuperación del mercado”, advirtió la agencia.
Más caídas de precios en el horizonte
La presión por la sobreoferta seguirá afectando los precios. S&P prevé una baja adicional de entre 2% y 4% este año, tras un descenso similar el año anterior.
“Los precios a la baja erosionan la confianza de los compradores”, indicó el informe. “Es un círculo vicioso sin una salida sencilla”.
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Las grandes ciudades también pierden fuerza
Uno de los cambios más relevantes es el deterioro en las principales ciudades del país durante el cuarto trimestre del año pasado.
“Antes considerábamos estos mercados como sólidos y como el punto de partida de una recuperación nacional”, señaló S&P.
Beijing, Guangzhou y Shenzhen registraron caídas de precios de al menos 3%. Shanghái fue la excepción, con un alza de 5.7% en 2025 frente a 2024.
2025 cerró peor de lo esperado
La crisis se agravó a lo largo de 2025. En mayo, S&P esperaba una caída de 3% en las ventas de vivienda nueva. En octubre, elevó la previsión negativa a 8%.
El resultado final fue peor. Las ventas cayeron 12.6% y sumaron 8.4 billones de yuanes, equivalentes a 1.21 billones de dólares. La cifra queda muy lejos de los 18.2 billones de yuanes alcanzados en 2021.
Riesgos crecientes para las inmobiliarias
La debilidad del mercado aumenta la presión financiera sobre los desarrolladores.
S&P advirtió que, si las ventas caen 10 puntos porcentuales por debajo de su escenario base este año y el próximo, cuatro de las diez inmobiliarias chinas que califica podrían enfrentar rebajas en su nota crediticia.
Este escenario no incluye a China Vanke, que a finales del año pasado solicitó aplazar el pago de parte de su deuda.
Pocos estímulos y foco en tecnología
Las autoridades chinas aún no han anunciado medidas contundentes de apoyo al sector inmobiliario. En cambio, han reforzado su apuesta por industrias de alta tecnología.
El mes pasado, la firma Rhodium Group advirtió que este impulso tecnológico no es suficiente para compensar la debilidad del ladrillo. Esto deja a la economía más dependiente de las exportaciones y más expuesta a tensiones comerciales.
Los principales líderes del país presentarán los objetivos económicos del año en una reunión parlamentaria prevista para el próximo mes.
S&P estima que las ventas de vivienda nueva caerán entre un 10% y un 14% este año, empeorando significativamente su previsión anterior de octubre. Este ajuste responde a un deterioro más profundo del sector y a un exceso de inventario que el mercado no logra absorber.
La sobreconstrucción persistente ha generado un sexto año consecutivo de viviendas terminadas sin vender, lo que presionará los precios a la baja entre un 2% y un 4% adicional en 2026. Además, la debilidad ha alcanzado a ciudades clave como Beijing y Shenzhen, que anteriormente se consideraban los pilares de la estabilidad nacional.
La crisis inmobiliaria debilita el crecimiento del PIB y aumenta el riesgo de rebajas crediticias para las principales promotoras si las ventas no se estabilizan. Ante la falta de estímulos contundentes al «ladrillo», el gobierno está desviando su apuesta hacia la alta tecnología, lo que incrementa la dependencia de las exportaciones y las tensiones comerciales.
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