PUNTOS IMPORTANTES:
- Las entregas de Tesla fueron más bajas de lo esperado y, además, aumentó la cantidad de coches sin vender.
- Aunque la acción retrocede en 2026, aún sube 47% en los úlitmos 12 meses, lo que divide a los analistas sobre su verdadero valor.
- JPMorgan mantiene un precio objetivo de 145 USD para Tesla, lo que anticipa un desplome cercano al 60%.
Durante meses, Tesla (TSLA) parecía inmune a cualquier turbulencia. Sin emabrgo, la compañía de Elon Musk atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente y varios bancos de inversión empiezan a poner números sobre la mesa que, para muchos accionistas, resultan difíciles de digerir.
JPMorgan, uno de los más influyentes del sector, volvió a insistir en que las acciones de Tesla deberían infraponderarse y mantuvo su precio objetivo en 145 USD, lo que implicaría un desplome cercano al 60% desde el último cierre.
Un stock que crece más rápido que la demanda
El problema no es menor. Tesla arrastra un aumento récord en el número de coches sin vender. En palabras del analista Ryan Brinkman, recogidas en el informe del banco: “Recomendamos a los inversores que aborden las acciones de TSLA con mucha cautela”. Lo dijo sin rodeos.
Según Brinkman, lo que preocupa es la expansión a segmentos más baratos y de mayor volumen. Ese movimiento, que Tesla veía como la clave para conquistar a un público más amplio, podría estar abriendo la puerta a nuevos desafíos. Más competencia, márgenes más ajustados y una demanda que no crece al ritmo esperado.
La realidad acompañó esas dudas. En el primer trimestre, Tesla entregó unos 358.000 vehículos, un dato que se quedó corto frente a los aproximadamente 370.000 que esperaba el mercado. Tras esa decepción, JPMorgan recortó su previsión de ganancias por acción para 2026 desde 2 a 1,80 USD, quedándose por debajo del consenso.
El informe también reconoce que Tesla sigue teniendo muchos puntos fuertes. “El modelo de negocio es altamente diferenciado, la cartera de productos resulta muy atractiva y la tecnología continúa en la vanguardia”, destacó Brinkman. Pero rápidamente añadió que estos aspectos quedan “más que contrarrestados por un riesgo de ejecución superior a la media, una competencia creciente, una controversia cada vez mayor en torno a la marca y una valoración que parece estar reflejando demasiado en el precio”.
Un mercado dividido y Tesla bajo presión
La advertencia de JPMorgan no encaja del todo con el sentimiento general del mercado. Entre los 54 analistas que siguen de cerca a Tesla, apenas 10 recomiendan vender o consideran que su rendimiento será inferior al del mercado, según datos de LSEG.
Esto deja a los inversores ante una disyuntiva incómoda. Por un lado, Tesla ha caído más de un 20% en lo que va de 2026 y la presión mediática y competitiva aumenta. Pero, por otro, la acción aún acumula una subida de alrededor de 47% en los últimos 12 meses.
Mientras tanto, la marca sigue siendo protagonista de debates, polémicas y titulares. Y cada movimiento de Musk, tanto dentro como fuera de Tesla, alimenta aún más la incertidumbre. Lo único claro es que, en pleno 2026, la compañía que una vez revolucionó el mercado del coche eléctrico se enfrenta al desafío más serio en años. El riesgo de derrumbe existe.














