PUNTOS IMPORTANTES:
- Wall Street está comprando tokens de gobernanza de protocolos DeFi como Uniswap, Morpho y Jupiter, no solo haciendo alianzas.
- BlackRock, Apollo y ParaFi están tomando participación directa en la infraestructura y decisiones de estos proyectos.
- El movimiento marca una integración más profunda entre finanzas tradicionales y DeFi, incluso en medio de un mercado débil.
Tres protocolos clave del ecosistema DeFi — Uniswap, Morpho y Jupiter — se han convertido en el nuevo foco de interés de Wall Street. En medio de un mercado todavía frágil, los tokens UNI, MORPHO y JUP han registrado fuertes subidas tras confirmarse inversiones estratégicas de gigantes financieros como BlackRock, Apollo Global Management y ParaFi Capital.
En los últimos días, MORPHO ha subido cerca de 18 %, UNI alrededor de 15 % y JUP cerca de 10 %, según datos de mercado. El impulso no se explica solo por especulación: los movimientos responden a compras directas de tokens de gobernanza por parte de grandes firmas institucionales, lo que implica no solo exposición económica sino participación activa en la toma de decisiones dentro de los protocolos.
En este contexto de creciente interés institucional por activos de gobernanza DeFi, los inversores requieren herramientas que ofrezcan la misma transparencia y eficiencia operativa que las grandes firmas de Wall Street. Para gestionar posiciones en tokens como UNI, MORPHO o JUP bajo estas condiciones de mercado, plataformas como Quantfury permiten operar con criptomonedas y activos globales a precios spot reales de los exchanges matrices. Al eliminar las comisiones de trading y los spreads artificiales, se garantiza una ejecución técnica superior que preserva la integridad del capital en un entorno de alta volatilidad, permitiendo al usuario minorista acceder a las mismas condiciones de mercado que los grandes fondos de capital.
Uno de los movimientos más relevantes fue el de Apollo Global Management, que acordó adquirir 90 millones de tokens MORPHO en un plan escalonado de cuatro años. Esta compra le dará aproximadamente el 9 % del suministro total, otorgándole influencia en la DAO del protocolo, que actualmente gestiona más de 5.800 millones de dólares en valor bloqueado (TVL).
Por su parte, BlackRock adquirió tokens UNI en paralelo a su plan de integrar su fondo tokenizado de bonos del Tesoro estadounidense (BUIDL), valorado en 2.000 millones de dólares, dentro del ecosistema de Uniswap. Esta integración permitirá que usuarios institucionales accedan a exposición a deuda del Tesoro vía infraestructura DeFi. La operación se realizó en alianza con Securitize, fortaleciendo el puente entre finanzas tradicionales y protocolos descentralizados.
En el caso de Jupiter, protocolo basado en Solana, ParaFi Capital invirtió 35 millones de dólares, con compromiso de bloqueo extendido de tokens. La transacción fue liquidada en JupUSD, la stablecoin recientemente lanzada por el proyecto, consolidando su posicionamiento como infraestructura DeFi dentro del ecosistema Solana.
Más allá de las cifras puntuales, el mensaje de fondo es claro: Wall Street ya no solo se asocia con protocolos DeFi, ahora compra participación directa en su gobernanza e infraestructura. Este cambio estratégico sugiere una fase más profunda de integración entre capital institucional y finanzas descentralizadas, incluso en un entorno de mercado todavía volátil.
La narrativa está cambiando. No se trata solo de inversión especulativa, sino de posicionamiento estructural en el corazón de la infraestructura on-chain.
Grandes firmas como BlackRock y Apollo han pasado de la asociación estratégica a la compra directa de tokens de gobernanza en protocolos como Uniswap y Morpho. Este movimiento les otorga influencia directa en la toma de decisiones y una exposición estructural a la infraestructura financiera on-chain.
Apollo Global Management adquirió el 9% del suministro de MORPHO, mientras que BlackRock integra su fondo de bonos del Tesoro (BUIDL) de 2.000 millones de dólares en Uniswap. Por su parte, ParaFi Capital invirtió 35 millones de dólares en Jupiter para consolidar su infraestructura dentro del ecosistema Solana.
La inversión sugiere una fase de integración profunda donde el capital tradicional se posiciona en el núcleo de los protocolos de liquidación y gobernanza. El mercado evoluciona de la especulación de precios hacia un control institucional de la infraestructura descentralizada, incluso en periodos de volatilidad.













