El sector de la computación cuántica vive uno de sus mejores momentos en bolsa de 2026: los inversores buscan exposición a una tecnología que Wall Street empieza a tratar como la próxima gran frontera tras la inteligencia artificial. Entre las acciones de computación cuántica que más atención concentran destacan tres compañías puras del sector —IonQ, Rigetti y D-Wave— en las que algunos analistas ven un potencial alcista de hasta el 107%. Te explicamos cuáles son, qué las impulsa y qué riesgos asumes antes de invertir.
PUNTOS IMPORTANTES:
- El dato: el precio objetivo de B. Riley sobre IonQ (unos 100 $) implica más de un 107% de potencial; los de Rigetti y D-Wave apuntan a subidas en torno al 48% y 38% respectivamente.
- El catalizador: la apuesta de Nvidia por unir IA y computación cuántica, junto con los planes de inversión pública en EE. UU., han reactivado a todo el sector.
- El riesgo: son acciones extremadamente volátiles y especulativas; pueden subir —o caer— un 30-50% en pocas semanas. Exposición medida y solo capital que puedas permitirte mantener.
1. IonQ (IONQ): la líder de los iones atrapados
IonQ es la referencia entre las empresas puras de computación cuántica. Su tecnología de iones atrapados ofrece qubits de alta calidad y bajas tasas de error, y fue una de las primeras del sector en cotizar en bolsa. En su último trimestre reportó ingresos récord de unos 64,7 millones de dólares, un salto interanual de tres dígitos que refuerza la tesis de que el negocio empieza a despegar.
El catalizador bursátil es claro: el precio objetivo de unos 100 dólares que maneja la firma B. Riley implicaría un potencial alcista cercano al 107% frente a niveles recientes. No es una previsión garantizada, sino la apuesta de un analista sobre una compañía todavía en fase temprana.
Riesgo: IonQ cotiza a múltiplos muy exigentes para una empresa que aún no es rentable; cualquier decepción en ingresos o en hitos técnicos puede provocar caídas bruscas.
2. Rigetti Computing (RGTI): la apuesta superconductora
Rigetti desarrolla procesadores cuánticos superconductores y los ofrece tanto en la nube como en sistemas instalados. Es uno de los nombres que más se beneficia del interés gubernamental por la tecnología, al figurar entre las candidatas a recibir financiación pública en Estados Unidos.
Los analistas que cubren el valor manejan precios objetivo que implican un potencial en torno al 48% sobre los niveles recientes. Como en el resto del grupo, la acción se mueve con fuerza al ritmo de las noticias del sector.
Riesgo: la computación superconductora exige una infraestructura compleja y costosa; la compañía sigue lejos de la rentabilidad y su acción es muy sensible al sentimiento de mercado.
3. D-Wave Quantum (QBTS): el pionero del recocido cuántico
D-Wave se diferencia por su enfoque en el recocido cuántico (quantum annealing), orientado a resolver problemas de optimización para empresas y gobiernos —un nicho con casos de uso comerciales más cercanos que la computación cuántica de propósito general.
Su acción acumula una fuerte revalorización en los últimos meses y los analistas le asignan un potencial cercano al 38% según los precios objetivo más citados. Es la propuesta más «aplicada» del trío.
Riesgo: el recocido cuántico es una tecnología especializada cuyo mercado todavía es pequeño; depende de seguir cerrando contratos para justificar su valoración.
Comparativa rápida de las 3 acciones cuánticas
| Acción | Tecnología | Potencial (analistas) | Catalizador | Riesgo principal |
|---|---|---|---|---|
| IonQ (IONQ) | Iones atrapados | ~+107% (obj. ~100 $, B. Riley) | Ingresos récord (~64,7 M$) | No rentable; múltiplos altos |
| Rigetti (RGTI) | Superconductora | ~+48% | Candidata a financiación pública EE. UU. | Infraestructura costosa; sin beneficios |
| D-Wave (QBTS) | Recocido cuántico | ~+38% | Casos de uso comerciales en optimización | Mercado de nicho pequeño |
Big Tech y ETF: la vía menos volátil
Si la volatilidad de las empresas puras te parece excesiva, hay alternativas más diversificadas. Gigantes como IBM, Alphabet (Google) —con su chip Willow— y Microsoft invierten miles de millones en computación cuántica, aunque para ellos sea solo una fracción del negocio y, por tanto, una apuesta menos directa pero más estable. Y para no depender de una sola empresa, existen ETF temáticos como el VanEck Quantum Computing, que agrupan una cesta de compañías del sector y reparten el riesgo.
Cómo invertir en acciones de computación cuántica desde España y Latinoamérica
IonQ, Rigetti y D-Wave cotizan en Estados Unidos. Para operarlas desde España o Latinoamérica de forma sencilla puedes usar Quantfury, que permite invertir en acciones estadounidenses sin comisiones de trading y fraccionando la inversión —algo útil para empezar con importes pequeños en valores tan volátiles—, además de dar acceso a criptomonedas y materias primas desde una sola cuenta.
Antes de invertir, recuerda que se trata de uno de los segmentos más especulativos del mercado. Para enmarcarlo dentro de la ola tecnológica más amplia, revisa nuestro análisis de las acciones cuánticas que Bernstein ve subir un 60% y de la acción cuántica que B. Riley elige con un 107% de potencial. Invierte solo lo que puedas permitirte mantener a largo plazo.
Son acciones de empresas que desarrollan ordenadores cuánticos, una tecnología capaz de resolver ciertos problemas mucho más rápido que la informática tradicional. Las hay «puras» (IonQ, Rigetti, D-Wave), centradas casi en exclusiva en este campo y muy volátiles, y grandes tecnológicas (IBM, Google, Microsoft) para las que es solo una línea de negocio más.
No existe una respuesta única. Entre las empresas puras destacan IonQ, Rigetti y D-Wave, las más seguidas por los analistas y con mayores precios objetivo. Para un perfil más conservador, IBM, Alphabet y Microsoft ofrecen exposición indirecta, y los ETF temáticos como el de VanEck permiten diversificar en toda la industria.
Sí, mucho. Son de las acciones más volátiles del mercado: pueden subir o caer un 30-50% en semanas según las noticias del sector. La mayoría de las empresas puras aún no son rentables y sus valoraciones descuentan un futuro muy optimista. Conviene invertir solo capital que puedas permitirte mantener y mantener la exposición acotada.
Sí. Existen fondos cotizados temáticos, como el VanEck Quantum Computing, que agrupan una cesta de empresas del sector. Es la forma de exponerse a la tendencia sin depender de una sola compañía, lo que reduce el riesgo específico de que un único valor decepcione.
IonQ, Rigetti y D-Wave cotizan en bolsas de Estados Unidos, así que necesitas una plataforma con acceso al mercado estadounidense. Quantfury permite operarlas desde España y Latinoamérica sin comisiones de trading y fraccionando la inversión, lo que facilita empezar con importes pequeños en acciones tan volátiles.












