PUNTOS IMPORTANTES:
- Michael Burry compró opciones alcistas de Microsoft (MSFT) con vencimiento en diciembre de 2028.
- Las acciones de Microsoft acumulan una caída superior al 23% en lo que va de 2026, aunque Wall Street sigue viendo un importante potencial de recuperación.
- El consenso de analistas mantiene una recomendación de «Compra fuerte» y sitúa el precio objetivo medio en 562,10 USD, cerca de un 52% por encima de la cotización actual.
Michael Burry volvió a captar la atención de Wall Street. Esta vez no fue por una posición bajista, sino por una apuesta claramente optimista sobre Microsoft (MSFT), una compañía que atraviesa un año complicado en bolsa.
El gestor reveló que compró opciones de compra a largo plazo (LEAPS) sobre las acciones de Microsoft con vencimiento en diciembre de 2028 y un precio de ejercicio situado en la zona de los 700 USD. El movimiento llamó la atención porque llega después de una fuerte corrección del gigante tecnológico y en un momento en el que muchos inversores dudan del potencial del sector.
Según explicó el propio Burry, consideró que Microsoft resultaba atractiva cerca de los 350 USD por acción, aunque optó por utilizar derivados porque ofrecían una relación coste-beneficio más interesante que comprar los títulos directamente.
Microsoft intenta recuperarse tras un año muy difícil
La reacción del mercado no tardó en llegar. Tras conocerse la operación, las acciones de Microsoft abrieron la sesión con una subida del 4,09%, recuperando buena parte de las pérdidas sufridas en los días anteriores.
Aun así, el balance de 2026 sigue siendo negativo. Los títulos acumulan un descenso superior al 12% en el último mes y ya pierden más del 23% desde que comenzó el año, una caída que sorprendió a muchos inversores teniendo en cuenta el sólido negocio de la compañía.
La presión sobre las grandes tecnológicas ha aumentado en los últimos meses por la incertidumbre económica, las valoraciones exigentes y la rotación de capital hacia otros sectores. Sin embargo, Microsoft continúa siendo una de las empresas mejor posicionadas para beneficiarse del crecimiento de la inteligencia artificial gracias a su estrecha colaboración con OpenAI y la integración de estas tecnologías en productos como Azure, Microsoft 365 y Copilot.
¿Por qué la operación de Burry genera tanto interés?
Cada movimiento de Michael Burry suele ser seguido de cerca por el mercado. Aunque su reputación nació tras anticipar el colapso de las hipotecas subprime, sus inversiones más recientes han tenido resultados dispares.
Su posición alcista en Lululemon (LULU), por ejemplo, continúa en pérdidas, mientras que su apuesta bajista contra Nvidia (NVDA) no ha dado los resultados esperados.
En cambio, una de sus operaciones más acertadas este año fue la posición corta sobre Palantir (PLTR), cuyas acciones acumulan una caída superior al 33% en 2026.
Precisamente por ese historial irregular, algunos analistas consideran que la compra de opciones sobre Microsoft podría ser una de las operaciones más interesantes de su cartera actual, ya que refleja una visión positiva a largo plazo sobre una empresa que sigue liderando algunos de los segmentos tecnológicos con mayor crecimiento.
Wall Street mantiene la confianza en Microsoft
Más allá de la apuesta de Burry, el consenso de los analistas continúa siendo favorable para Microsoft.
Según los datos recopilados por TipRanks, la acción mantiene una recomendación media de «Compra fuerte». El precio objetivo promedio se sitúa en 562,10 USD, lo que supondría un potencial de revalorización cercano al 52% respecto a los niveles actuales.
Incluso las firmas más prudentes siguen viendo margen para una recuperación. En las últimas semanas, Brad Reback, analista de Stifel Nicolaus, fue el único en recomendar «Mantener». Aun así, rebajó su precio objetivo hasta los 400 USD, una cifra que todavía implica un recorrido alcista desde los aproximadamente 367,26 USD en los que cotizaba la acción al cierre de la última sesión.
Después de un año especialmente complicado para Microsoft, la apuesta de Michael Burry vuelve a poner el foco sobre una pregunta que muchos inversores empiezan a hacerse: si la corrección ya ha descontado las malas noticias o si todavía queda recorrido a la baja.












