PUNTOS IMPORTANTES:
- En primer lugar, Donald Trump mencionó a Eli Lilly por sus multimillonarias inversiones en nuevas fábricas dentro de Estados Unidos.
- También destacó a Nokia, ya que aparece como una posible beneficiaria indirecta del impulso estadounidense a la inteligencia artificial y la infraestructura tecnológica.
- Los inversores siguen de cerca ambas compañías, aunque el rendimiento futuro dependerá de sus resultados y no solo del respaldo político.
Donald Trump volvió a mover el tablero de Wall Street. En las últimas semanas, el presidente de Estados Unidos destacó públicamente a varias compañías que están ampliando inversiones en el país, pero dos nombres sobresalieron por encima del resto: Eli Lilly (LLY) y Nokia (NOK).
Aunque no se trató de una recomendación de compra formal, las referencias de Trump despertaron el interés de los inversores, especialmente porque ambas compañías están vinculadas a sectores estratégicos para la economía estadounidense: la industria farmacéutica y las telecomunicaciones de nueva generación.
Las razones detrás del interés de Donald Trump
En el caso de Eli Lilly, el respaldo no resulta casual. La farmacéutica anunció planes para invertir al menos 27.000 millones dólares en nuevas instalaciones de fabricación dentro de Estados Unidos, en línea con la estrategia de reindustrialización impulsada por la Casa Blanca. Trump incluso elogió públicamente a la dirección de la compañía y aseguró que la empresa está construyendo múltiples plantas en territorio estadounidense.
La apuesta de Eli Lilly llega en un momento clave. La compañía se ha convertido en uno de los grandes ganadores del boom de los medicamentos para la obesidad y la diabetes, un mercado que mueve miles de millones de dólares y que sigue creciendo a nivel global. Además, la firma continúa expandiendo su capacidad productiva para responder a una demanda que no deja de aumentar.
Es importante destacar que las acciones de LLY hay aumentado más de 24% en los últimos tres meses, aunque solo acumulan una ganancia de casi 4% en 2026.
Por otro lado, Nokia aparece vinculada a otro de los grandes objetivos de Trump: fortalecer la infraestructura tecnológica y las capacidades relacionadas con inteligencia artificial. Aunque el presidente no realizó anuncios específicos sobre la compañía finlandesa, el mercado comenzó a especular con posibles beneficios indirectos para empresas ligadas a redes, centros de datos y conectividad avanzada, sectores donde Nokia mantiene una posición relevante.
Los títulos de Nokia, en cambio, se han disparado casi un 70% en los últimos tres meses y un 172% en lo que va del año.
¿Qué ven los inversores en estas acciones?
La historia de Eli Lilly es relativamente sencilla de entender. La empresa combina crecimiento, liderazgo en salud y fuertes inversiones domésticas. De hecho, la propia compañía afirmó que su expansión industrial en Estados Unidos está impulsada por la confianza en su cartera de medicamentos para obesidad, oncología, inmunología y neurociencias.
Nokia, en cambio, representa una apuesta diferente. La firma busca recuperar protagonismo gracias al despliegue de redes 5G, la infraestructura para centros de datos y la creciente demanda derivada de la inteligencia artificial. En un contexto donde Estados Unidos está destinando cientos de miles de millones de dólares a proyectos tecnológicos, algunos inversores creen que compañías de infraestructura digital podrían beneficiarse de forma indirecta.
Sin embargo, los analistas recuerdan que una mención presidencial no garantiza subidas sostenidas en bolsa. Lo que realmente determinará el comportamiento de ambas acciones serán sus resultados financieros, el crecimiento de ingresos y la capacidad de ejecutar sus planes de expansión.
En cualquier caso, cuando Trump destaca una empresa en medio de su agenda económica, Wall Street suele prestar atención. Y esta vez, Eli Lilly y Nokia han quedado en el centro de esa conversación.













