PUNTOS IMPORTANTES:
- CME Group evalúa lanzar su propia moneda digital que podría operar en una red descentralizada, además de avanzar en soluciones de efectivo tokenizado.
- La iniciativa se suma a su alianza con Google y sigue la tendencia de grandes bancos como JPMorgan, que ya usan tokens para mover dinero en Wall Street.
- El anuncio coincide con la expansión de CME en el mercado cripto, con nuevos futuros, trading 24/7 y volúmenes récord, mientras su acción muestra señales técnicas alcistas.
El presidente de CME Group, Terry Duffy, confirmó que la compañía está explorando iniciativas para crear su propia moneda digital, la cual podría operar sobre una red descentralizada, según reveló durante la más reciente llamada de resultados citada por Coindesk. La declaración se dio en respuesta a una pregunta sobre colateral tokenizado planteada por un analista de Morgan Stanley, y marca un giro relevante en la estrategia del mayor mercado de derivados del mundo.
Duffy explicó que la firma está analizando distintos tipos de colateral tokenizado y dejó claro que la confianza en estos activos dependerá del emisor. Señaló que resultaría más cómodo aceptar un token emitido por una institución financiera sistémicamente importante que uno proveniente de bancos de menor escala. En ese contexto, afirmó que CME no solo está evaluando el uso de efectivo tokenizado, sino también el desarrollo de un token propio que podría ser utilizado por los participantes del mercado.
Actualmente, CME ya trabaja en una solución de cash tokenizado en alianza con Google, cuyo lanzamiento está previsto para finales de este año y que contará con un banco depositario como intermediario. No obstante, la moneda propia mencionada por Duffy sería un proyecto distinto, potencialmente desplegado en una red descentralizada y sin que hasta ahora se haya aclarado si funcionaría como stablecoin, token de liquidación u otro instrumento financiero.
De concretarse, este movimiento convertiría a CME en la primera gran bolsa tradicional en plantear de forma explícita la emisión de un activo digital propio sobre infraestructura descentralizada, siguiendo una tendencia que ya han explorado otros gigantes financieros. Un ejemplo reciente es JPMorgan, que lanzó depósitos tokenizados mediante JPM Coin en la red Base de Coinbase, con el objetivo de modernizar los flujos de dinero en Wall Street.
El anuncio coincide con una expansión acelerada de CME en el mercado cripto. La firma pondrá en marcha operaciones 24/7 para todos sus futuros de criptomonedas en el segundo trimestre y planea ofrecer contratos sobre activos como Cardano, Chainlink y Stellar. En 2025, el volumen promedio diario de negociación cripto en CME alcanzó los 12.000 millones de dólares, con un desempeño destacado de los futuros micro de bitcoin y ether.
En este contexto de expansión hacia una infraestructura de negociación ininterrumpida y mayor diversidad de activos, los operadores requieren herramientas que repliquen la eficiencia institucional sin las barreras de costes tradicionales. Para interactuar con estos mercados en evolución, plataformas como Quantfury permiten operar con futuros de índices, materias primas y criptomonedas a precios spot reales de los exchanges matrices, garantizando la ausencia total de comisiones de trading o tarifas de préstamo, lo que optimiza la ejecución en un entorno de disponibilidad 24/7.
En paralelo, la acción de CME muestra señales técnicas positivas, tras romper una figura de cambio de tendencia considerada alcista por analistas del mercado. Todo esto refuerza la percepción de que la compañía no solo busca adaptarse al auge de los activos digitales, sino liderar la convergencia entre las finanzas tradicionales y la tecnología blockchain.
CME Group analiza la creación de una moneda digital propia sobre una red descentralizada para ser utilizada como colateral por los participantes del mercado. Este movimiento convertiría a la firma en la primera gran bolsa tradicional en emitir un activo digital propio bajo esta infraestructura.
El proyecto con Google, previsto para finales de año, se centra en efectivo tokenizado mediante un banco depositario intermediario. En cambio, la nueva moneda mencionada por Terry Duffy sería un desarrollo independiente y potencialmente descentralizado, cuyo rol exacto como stablecoin o instrumento de liquidación aún no se ha definido.
La compañía habilitará la negociación 24/7 para todos sus futuros de criptomonedas a partir del segundo trimestre y añadirá contratos sobre Cardano, Chainlink y Stellar. Estas medidas buscan capitalizar un volumen de negociación diario que ya promedia los 12.000 millones de dólares.














