PUNTOS IMPORTANTES:
- El oro no para de subir y ya superó los 5.100 USD por onza impulsado por la tensión geopolítica y el aumento del riesgo global.
- Bancos de inversión y gestores coinciden en que la demanda estructural, especialmente de bancos centrales y grandes patrimonios, sigue firme.
- Las previsiones más optimistas ya sitúan al metal precioso en la zona de los 5.400 USD hacia finales de 2026.
El oro volvió a hacerlo. En una jornada marcada por la incertidumbre internacional, el metal precioso superó por primera vez la barrera de los 5.100 USD por onza y dejó claro que, cuando el escenario se vuelve turbio, los inversores siguen refugiándose en el activo más clásico de todos.
Durante el lunes, el precio del oro al contado llegó a escalar un 2,4% hasta tocar los 5.131 USD, antes de moderar parte del avance y estabilizarse en torno a los 5.111 USD. En paralelo, los futuros del oro en Estados Unidos para febrero también acompañaron el movimiento y avanzaron un 2,1%, hasta los 5.087 USD.
La lectura del mercado fue clara. Las tensiones geopolíticas volvieron a ocupar el centro de la escena y reforzaron el atractivo del oro como cobertura frente a riesgos difíciles de medir.
Geopolítica, bancos centrales y una demanda que no afloja
Los últimos focos de conflicto, desde Groenlandia y Venezuela hasta Oriente Medio, reactivaron el temor a un deterioro del escenario global. Para muchos inversores, ese cóctel volvió a inclinar la balanza hacia el metal amarillo.
Desde HSBC apuntaron recientemente que el repunte del oro y de la plata estuvo directamente relacionado con los problemas geoeconómicos ligados a Groenlandia, una señal más de que el mercado está reaccionando a factores políticos y estratégicos.
La plata, de hecho, también se sumó a la tendencia. El lunes subió un 4,9% y alcanzó los 107,9 USD por onza, impulsada tanto por el efecto refugio como por su creciente demanda industrial.
En este contexto de alta volatilidad y movimientos bruscos en los metales, muchos inversores priorizan operar con precios spot reales y sin comisiones de gestión que distorsionen el resultado final. Plataformas como Quantfury permiten acceder a activos como oro, plata, acciones y criptomonedas directamente a precios de mercado, con ejecución transparente y sin spreads artificiales, un factor cada vez más valorado cuando cada punto de precio cuenta.
Proyecciones del precio del oro en 2026
Desde Union Bancaire Privée señalaron que la subida no responde a un movimiento puntual, sino a una demanda sostenida tanto de inversores institucionales como minoristas. El banco espera que el oro vuelva a firmar un año sólido y fijó un precio objetivo de 5.200 USD por onza para finales de este ejercicio.
Goldman Sachs fue un paso más allá. El banco destacó que la demanda de oro ya no se limita a los canales tradicionales. Desde principios de 2025, las tenencias de ETF occidentales crecieron en unas 500 toneladas, mientras que las compras físicas por parte de grandes patrimonios ganaron peso como herramienta de cobertura frente a riesgos macroeconómicos y políticos.
Ese cambio estructural llevó a Goldman a revisar al alza su previsión. Ahora estima que el oro podría cerrar diciembre de 2026 en torno a los 5.400 USD por onza, frente a los 4.900 USD que proyectaba anteriormente. Según el banco, las coberturas frente a los riesgos globales se han vuelto más persistentes y están elevando el “suelo” del precio del metal.
A esto se suma el papel de los bancos centrales. Las compras se mantienen en niveles elevados, con una media cercana a las 60 toneladas mensuales, muy por encima del promedio previo a 2022 de 17 toneladas. Los países emergentes, en particular, siguen reforzando sus reservas en oro como forma de diversificar lejos del dólar.
Para Goldman, a diferencia de las coberturas electorales que se diluyeron tras las elecciones estadounidenses de 2024, los riesgos ligados a la política macroeconómica global y a la sostenibilidad fiscal podrían mantenerse vivos, al menos, hasta 2026. Y mientras ese escenario siga vigente, el oro parece decidido a seguir marcando el ritmo.













