PUNTOS IMPORTANTES:
- El petróleo cayó con fuerza este miércoles tras señales de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
- El Brent bajó a 99,6 USD y el WTI a 91,3 USD en una reacción inmediata del mercado.
- Lo cierto es que el futuro del crudo dependerá de si se reabre el flujo en el estrecho de Ormuz y de cómo evolucione la demanda global.
El crudo se desplomó con fuerza después de que saliera a la luz una información clave. Según Axios, Estados Unidos e Irán estarían cerca de alcanzar un acuerdo para frenar la guerra y reactivar las conversaciones nucleares. No está cerrado. Pero el simple hecho de acercarse cambió el ánimo del mercado.
El Brent cayó un 8,2% hasta los 99,6 USD por barril, mientras que el WTI estadounidense retrocedió un 10,3% hasta los 91,3 USD. Ambos ya venían de una sesión negativa, lo que amplificó el movimiento.
El factor clave: el estrecho de Ormuz
El foco no está solo en la guerra. Está en el suministro.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del planeta para el petróleo. Por allí pasa una parte crítica del crudo mundial. Cualquier interrupción impacta directamente en los precios.
En los últimos días, el bloqueo de esta vía había generado tensión. Se estima que hasta 13 millones de barriles diarios se vieron afectados. Eso llevó los precios al alza.
Pero ahora el mercado empieza a descontar otro escenario. Si hay acuerdo, el flujo podría normalizarse.Y eso cambia todo.
“Un acuerdo que normalice el flujo de petróleo es crucial”, explicó Warren Patterson, estratega de ING. La frase resume bien lo que está en juego.
Un mercado que reacciona antes de tiempo
Hay un detalle importante. El acuerdo todavía no existe.
Según las informaciones, Washington presentó una propuesta de 14 puntos y espera respuesta en las próximas 48 horas. Desde Irán aseguraron que están “evaluando” la propuesta y que solo aceptarán un acuerdo “justo”.
Mientras tanto, la administración de Donald Trump decidió pausar una operación militar lanzada días antes para escoltar buques en la zona. Un gesto que el mercado interpretó como señal de desescalada.
El otro problema: la demanda empieza a resentirse
Más allá de la geopolítica, hay otra preocupación que empieza a aparecer.
El fuerte aumento de los precios energéticos en las últimas semanas estaba afectando al consumo global. Empresas y economías empezaban a reducir demanda.
El transporte marítimo, las rutas comerciales y los flujos energéticos tardarán semanas en estabilizarse, anticiparon los expertos.
En paralelo, hay menos reservas disponibles y cualquier titular sobre el conflicto puede mover los precios en cuestión de minutos.













