PUNTOS IMPORTANTES:
- El Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, está prácticamente cerrado tras ataques e incautaciones de buques por parte de la Guardia Revolucionaria de Irán.
- Aunque Trump extendió el alto el fuego, mantiene un bloqueo portuario que le cuesta a Irán 500,000,000 dólares diarios, situación que Teherán califica como un «acto de guerra».
- Los inventarios de crudo en EE. UU. cayeron 4,400,000 barriles, superando las previsiones y disparando el precio de la gasolina en un 40% desde el inicio del conflicto.
El petróleo rompe la barrera de los 100 dólares: Caos naval en el Estrecho de Ormuz
El mercado energético global vive momentos de extrema tensión. Este miércoles, el precio del crudo logró mantenerse por encima de los 100 dólares por barril. Los inversores están nerviosos. A pesar de los intentos diplomáticos, la parálisis en el Estrecho de Ormuz pesa más que cualquier promesa de paz.
El Brent subió un 2.1% hasta tocar los 100.50 dólares por barril. En Estados Unidos, el WTI avanzó un 2.2% para situarse en 91.58 dólares. La jornada fue una montaña rusa de precios que refleja la fragilidad de la situación actual.
Crisis en Ormuz: Un paso estratégico bajo fuego
El Estrecho de Ormuz es la arteria principal del petróleo mundial. Por allí pasa el 20% del suministro global. Hoy, esa vía está casi cerrada. La Guardia Revolucionaria de Irán ha sido señalada por atacar y capturar embarcaciones en la zona.
Según reportes oficiales, al menos dos buques fueron interceptados. Uno de ellos quedó «encallado» en la costa iraní tras el asalto. Washington mantiene un bloqueo férreo sobre los puertos de Irán. Donald Trump ha sido tajante al respecto:
«Irán está ¡colapsando financieramente! y quiere que el estrecho se abra inmediatamente porque Teherán está hambriento de efectivo».
Por su parte, Irán no se queda atrás. Su cancillería afirma que este bloqueo económico es, en realidad, un «acto de guerra».
Tregua indefinida pero con negociaciones estancadas
El presidente Trump anunció que el alto el fuego con Irán se extenderá sin fecha de caducidad. El objetivo es dar espacio a las conversaciones de paz. Irán confirmó haber recibido la noticia, pero el ambiente es pesimista.
Esta semana, ninguna de las dos potencias envió delegados a las reuniones en Pakistán. La desconfianza es total. Trump estima que el cierre del estrecho le cuesta a Irán unos 500,000,000 dólares cada día. Para el mandatario, no habrá trato posible si no se soluciona primero el flujo en el canal.
Reservas en caída y gasolina por las nubes
Mientras el conflicto escala, los inventarios de crudo en Estados Unidos se desploman. Datos recientes muestran una caída de 4,400,000 barriles, una cifra mucho mayor a los 1,000,000 barriles que esperaban los expertos.
Esta escasez ya golpea el bolsillo del ciudadano común. El precio de la gasolina ha subido un 40% desde que estalló el conflicto a finales de febrero. Para frenar el golpe, la Casa Blanca analiza dos medidas urgentes:
Liberar más crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo.
Permitir que barcos extranjeros transporten combustible entre puertos de EE. UU. mediante una exención legal.
El mundo observa con atención. Si el Estrecho de Ormuz no se libera pronto, los 100 dólares por barril podrían ser solo el comienzo de una escalada mayor.
La cotización del crudo Brent y WTI refleja la incertidumbre por el bloqueo casi total del Estrecho de Ormuz, ruta por la que transita el 20% del petróleo mundial. A pesar de la extensión indefinida del alto fuego, los recientes ataques e incautaciones de buques por parte de la Guardia Revolucionaria iraní mantienen una elevada prima de riesgo.
Los inventarios han sufrido una caída masiva de 4.400.000 barriles en la última semana, superando por mucho el descenso de un millón que anticipaban los analistas. Esta reducción drástica presiona al gobierno estadounidense a evaluar extracciones de su Reserva Estratégica para intentar estabilizar los precios internos.
El gobierno evalúa extender exenciones logísticas para que buques extranjeros transporten combustible entre puertos nacionales y analiza el uso de reservas estratégicas. No obstante, el mantenimiento del bloqueo naval sobre Irán y la parálisis del tráfico en el estrecho siguen impulsando el costo de la gasolina, que ya ha subido un 40% desde el inicio de la guerra.













