PUNTOS IMPORTANTES:
- Goldman Sachs elevó sus previsiones para el petróleo, aunque advierte de que el Brent podría superar los 120 USD.
- ¿Qué sucedió ahora? Los hutíes atacaron instalaciones energéticas en Arabia Saudita.
- El mercado teme ahora una escalada mayor del conflicto en Oriente Medio, porque nuevos ataques contra infraestructuras energéticas o rutas marítimas podrían mantener elevada la presión sobre el suministro y la inflación.
El petróleo volvió a acercarse peligrosamente a los 100 USD por barril después de que los hutíes, aliados de Irán, atacaran varias instalaciones energéticas en el sur de Arabia Saudita. Los ataques provocaron incendios y obligaron a detener temporalmente algunas operaciones, mientras las autoridades saudíes intentaban evaluar los daños.
El Brent llegó a tocar los 99,46 USD durante la sesión, su nivel más alto desde el 24 de julio, antes de moderar parte de la subida. En las últimas operaciones se movía alrededor de los 98,6 USD, mientras el West Texas Intermediate (WTI) también avanzaba con fuerza.
El mercado teme que el conflicto empiece a golpear al petróleo
Los ataques alcanzaron varias zonas del sur del país, entre ellas Abha, Khamis Mushait, Jazan y Najran. Según las autoridades saudíes, 73 personas resultaron heridas, entre ellas mujeres y niños.
Riad no detalló inicialmente qué instalaciones habían sufrido daños. Los hutíes, por su parte, aseguraron haber utilizado drones y misiles balísticos contra instalaciones de Saudi Aramco en el sur del país.
El dato es especialmente relevante para los mercados porque Arabia Saudita sigue siendo el mayor exportador de petróleo del mundo. Cualquier interrupción que se prolongue puede tener un impacto mucho mayor que el de un incidente aislado.
Por ahora, el mercado todavía no está descontando una pérdida permanente de producción saudí. Pero la preocupación ha cambiado de tono. Ya no se trata únicamente de cuánto puede durar el conflicto entre Estados Unidos e Irán, sino de hasta dónde puede extenderse y cuántas infraestructuras energéticas pueden terminar afectadas.
La escalada llega además en un momento especialmente delicado para el mercado energético. Las tensiones alrededor del estrecho de Ormuz y del mar Rojo ya habían reducido el margen de seguridad del suministro mundial.
En este contexto, cada nuevo ataque añade una prima de riesgo al precio del crudo.
Goldman Sachs ya ve un escenario mucho más incómodo
Goldman Sachs elevó esta semana sus previsiones para el petróleo precisamente por el riesgo de que las interrupciones del transporte marítimo en Oriente Medio se prolonguen durante más tiempo.
El banco ahora espera que el Brent termine 2026 alrededor de los 85 USD por barril, cinco USD por encima de su previsión anterior. Para el WTI, elevó su estimación hasta los 80 USD. De cara a 2027, Goldman Sachs calcula precios medios de 80 USD para el Brent y 75 USD para el WTI.
Pero hay un escenario bastante más preocupante.
Goldman Sachs calcula que el Brent podría superar los 120 USD si la producción de petróleo del Golfo Pérsico se mantiene unos 4 millones de barriles diarios por debajo de los niveles anteriores a la guerra durante 2027. Se trata de un escenario extremo y no de la previsión central del banco, pero sirve para medir hasta dónde podría llegar la presión si las interrupciones se vuelven estructurales.
El problema para los mercados es que un petróleo cerca de 100 USD ya empieza a tener consecuencias más amplias. Un crudo más caro eleva los costes de transporte y producción y puede volver a presionar la inflación justo cuando los bancos centrales intentan mantener bajo control los precios.
También complica las perspectivas de los consumidores. Si llenar el depósito, viajar o transportar mercancías cuesta más, parte de ese incremento termina trasladándose a los precios finales.
Por eso el movimiento del Brent está siendo seguido mucho más allá del mercado energético.













