PUNTOS IMPORTANTES:
- El banco decidió, en este contexto de incertidumbre y volatilidad, vender sus participaciones vinculadas a dos criptomonedas reconocidas.
- En paralelo, Goldman mantuvo exposición a Bitcoin y redujo parcialmente sus inversiones en Ethereum.
- Las criptomonedas que vendió el banco registran una caída de más de 25% en lo que va del año.
Uno de los bancos más influyentes de Wall Street decidió liquidar por completo sus posiciones vinculadas a Solana (SOL) y XRP durante el primer trimestre de 2026, según reveló su último informe presentado ante la SEC.
La decisión no pasó desapercibida porque llega en un momento delicado para el mercado cripto. Bitcoin (BTC) continúa concentrando gran parte del dinero institucional, mientras muchas altcoins empiezan a perder fuerza frente al endurecimiento macroeconómico y la cautela regulatoria.
En total, Goldman Sachs cerró posiciones en ETF ligados a Solana por aproximadamente 108 millones de dólares. Entre los fondos vendidos aparecen productos de Grayscale, Bitwise, Fidelity, VanEck, Franklin Templeton y 21Shares.
La entidad también abandonó completamente su exposición a XRP, aunque mantuvo inversiones en Bitcoin y Ethereum (ETH), algo que para muchos analistas refleja una estrategia mucho más defensiva.
Wall Street empieza a elegir ganadores dentro del mercado cripto
El movimiento de Goldman Sachs deja una señal clara. No todas las criptomonedas están captando el mismo interés institucional.
Mientras Bitcoin sigue consolidándose como el gran activo de referencia del sector gracias a los ETF spot y al ingreso de capital institucional, varias altcoins atraviesan una etapa mucho más complicada.
Incluso Ethereum, que continúa siendo la segunda criptomoneda más importante del mercado, sufrió un fuerte recorte dentro de la cartera del banco. Goldman redujo casi 70% su posición vinculada a ETF de ETH y ahora mantiene alrededor de 114 millones de dólares a través del iShares Ethereum Trust (ETHA) de BlackRock.
En el caso de Bitcoin, la exposición también bajó, aunque de forma mucho más moderada. Goldman Sachs todavía conserva cerca de 715 millones de dólares en ETF vinculados a BTC, apenas un 10% menos respecto al trimestre anterior.
Esa diferencia entre Bitcoin y las altcoins empieza a ser cada vez más evidente en Wall Street. Muchos fondos consideran que BTC ya alcanzó un nivel de madurez institucional difícil de ignorar, mientras proyectos como Solana o XRP siguen dependiendo mucho más del apetito especulativo.
Solana siente el golpe y aumenta la presión
La salida de Goldman Sachs coincidió además con una fuerte caída en el precio de Solana. Durante la última semana, SOL perdió más de 13% y la caída aumentó a 32% en 2026, para cotizar cerca de 84 USD.
El retroceso también golpeó su capitalización de mercado, que cayó hasta aproximadamente 48.700 millones de dólares.
Lo curioso es que esto ocurre pese al crecimiento operativo del ecosistema de Solana durante los últimos meses. La red sigue mostrando actividad elevada en aplicaciones DeFi, NFTs y memecoins, pero eso no alcanzó para sostener el interés institucional en medio de un mercado más selectivo.
Parte del problema es que los grandes fondos ya no buscan solamente crecimiento. Ahora priorizan liquidez, regulación y activos que puedan resistir escenarios macroeconómicos complejos.
Ahí es donde Bitcoin saca ventaja. Los ETF spot aprobados en Estados Unidos, la entrada constante de dinero institucional y la creciente narrativa de “oro digital” siguen fortaleciendo su posición frente al resto del mercado.
Para Solana y otras altcoins, el desafío será demostrar que todavía pueden captar capital institucional de forma sostenida. Porque cuando firmas como Goldman Sachs empiezan a reducir exposición, el mercado suele tomar nota rápidamente.












