PUNTOS IMPORTANTES:
- Michael Burry cuestiona el miedo a una posible extinción causada por la inteligencia artificial y considera exageradas muchas de las advertencias actuales.
- El inversor cree que el «hype» sobre la IA puede estar ayudando a sostener las valoraciones de OpenAI y Anthropic ante sus posibles salidas a bolsa.
- Las dudas ya están llegando a Wall Street, donde las acciones relacionadas con la IA sufren presión ante la posibilidad de que el crecimiento del sector empiece a desacelerarse.
Michael Burry vuelve a poner el foco sobre uno de los grandes debates de Wall Street. El inversor de La gran apuesta cuestionó las recientes advertencias sobre el riesgo de que la inteligencia artificial pueda llegar a provocar una catástrofe para la humanidad.
Mientras figuras como Sam Altman, Dario Amodei y Elon Musk piden más cautela, Burry cree que el relato puede esconder un problema mucho más terrenal: el crecimiento de la industria de la IA podría estar perdiendo fuerza.
Su mensaje llega además cuando las acciones vinculadas a la inteligencia artificial empiezan a sentir la presión de estas dudas y el mercado se pregunta cuánto tiempo puede mantenerse el enorme ritmo de inversión en esta tecnología.
Michael Burry apunta contra OpenAI y Anthropic
En una publicación en X, Burry cuestionó que los actuales grandes modelos de lenguaje puedan considerarse una verdadera inteligencia artificial general. Para él, todavía están muy lejos de ese escenario.
Pero su crítica más fuerte apunta a OpenAI y Anthropic. El inversor considera que la aparición de modelos chinos y de código abierto está reduciendo la ventaja que ambas compañías habían construido.
Y aquí aparece su teoría más polémica. Burry sostiene que las advertencias sobre una posible extinción de la humanidad podrían estar contribuyendo a generar el «hype» necesario para mantener unas valoraciones elevadas antes de futuras salidas a bolsa.
El propio Burry resumió su visión al afirmar que «las OPIs necesitan exageración y publicidad».
La cuestión es especialmente relevante para Anthropic, que continúa preparando su posible salida a bolsa, mientras OpenAI habría retrasado sus planes hasta 2027.
El debate ya golpea a Wall Street
Las advertencias sobre los riesgos de la IA no se quedaron en Silicon Valley. Las acciones relacionadas con esta tecnología sufrieron ventas mientras los inversores analizaban qué podría ocurrir si las compañías empiezan a ralentizar el desarrollo de sus modelos.
El Nasdaq 100 llegó a caer alrededor de un 1,7%, mientras varias compañías vinculadas a chips e infraestructura para IA también retrocedieron.
Burry, por tanto, está planteando una lectura diferente. No dice simplemente que la IA sea peligrosa o que vaya a desaparecer. Su apuesta es que el mercado podría estar pagando demasiado por una historia de crecimiento que empieza a mostrar grietas.
Y si tiene razón, el verdadero riesgo para los inversores no estaría en una máquina tomando el control del mundo, sino en algo bastante más conocido por Wall Street: unas expectativas que se han vuelto demasiado altas.













