PUNTOS IMPORTANTES:
- Durante esta jornada, Nike cayó hasta 39 USD, su nivel más bajo en unos 12 años, y acumula una caída cercana al 78% desde su máximo histórico.
- Los problemas en China y la debilidad del sector deportivo mantienen la presión sobre la compañía.
- Sin embargo, Wall Street todavía ve potencial: el precio objetivo medio es de 50 USD, un 28% por encima de la cotización actual.
Las acciones de Nike (NKE) atraviesan uno de sus peores momentos en años. Este martes 18 de agosto volvieron a caer alrededor de un 4% y llegaron a tocar los 39 USD, su nivel intradía más bajo en aproximadamente 12 años.
El golpe resulta todavía más llamativo si se mira la trayectoria completa. Nike llegó a marcar un máximo histórico de 177,51 USD en noviembre de 2021 y desde entonces perdió cerca del 78% de su valor por acción. La capitalización bursátil de la compañía se redujo aproximadamente un 80% en cinco años.
Y ahora aparece la gran pregunta que se hacen los inversores: ¿la caída ya es demasiado grande o Nike todavía no ha tocado fondo?
Nike no logra frenar el deterioro
El último descenso llegó después de los resultados de On Holding, uno de sus principales rivales. La compañía suiza presentó unas ventas trimestrales de 1.070 millones de dólares, por debajo de los 1.110 millones de que esperaba el mercado, y también recortó las expectativas para el conjunto de 2026.
El mercado interpretó los números como una posible señal de que el consumidor está empezando a contener el gasto en ropa y calzado deportivo. Para Nike, que ya llevaba varios años con problemas propios, la noticia fue especialmente negativa.
La situación es particularmente complicada en China. Durante el ejercicio fiscal 2026, Nike generó allí 5.850 millones, un 11% menos que un año antes. Las ventas digitales directas al consumidor se desplomaron un 29% y los ingresos procedentes del calzado bajaron un 14%.
¿Puede Nike convertirse en una oportunidad?
Pese al desplome, Wall Street todavía no ha dado por perdida a Nike. Los 25 analistas recogidos por TipRanks mantienen, en conjunto, una recomendación de «Compra moderada» y sitúan el precio objetivo medio en 50 USD.
Eso supone un potencial de subida cercano al 28% desde los niveles actuales.
Pero hay una diferencia importante entre comprar una acción barata y comprar una empresa que está atravesando una transformación. JPMorgan, por ejemplo, recientemente rebajó Nike de «Neutral» a «Infraponderar» ante las dudas sobre el impacto que tendrá su estrategia para recuperar el crecimiento.
Por eso, el caso Nike se ha vuelto especialmente interesante. La acción cotiza muy lejos de sus máximos históricos, pero todavía necesita demostrar que puede recuperar ventas, márgenes y cuota de mercado antes de que el mercado vuelva a confiar plenamente en ella.













