Oracle (ORCL) asumió el compromiso de arrendar un complejo de procesamiento para inteligencia artificial en el condado de Doña Ana, Nuevo México. La operación formaba parte de un plan para proveer capacidad de cómputo a OpenAI.
Los contratos financieros suscritos por la compañía establecen condiciones de pago estrictas sin importar si las instalaciones disponen de la electricidad requerida para encender los servidores. El denominado Proyecto Jupiter enfrenta problemas de permisos ambientales y suministro energético.
La empresa carece de autorizaciones de emisiones estatales debido a la oposición vecinal al uso de generadores diésel y turbinas de gas. Asimismo, el trazado de un gasoducto de diecisiete millas recibió dos rechazos formales por cruzar terrenos públicos.
Obstáculos energéticos y contratos
La compañía notificó una causa de fuerza mayor a Stack Infrastructure, firma desarrolladora controlada por fondos de Blue Owl Capital (OWL). Esta medida busca aplazar el pago del alquiler completo mediante una cláusula que permite una prórroga de hasta tres años para la primera fase, prevista originalmente para 2028.
Un portavoz de Oracle defendió la continuidad de las obras en un comunicado:
«El Proyecto Jupiter se mantiene dentro de nuestro cronograma planificado […] Estamos plenamente comprometidos con Nuevo México y confiamos en nuestro camino a seguir».
De hecho, un vocero de la firma gestora respaldó la vigencia del acuerdo:
«Blue Owl, Stack Infrastructure y Oracle se mantienen totalmente alineadas en el Proyecto Jupiter. Esta notificación no altera los compromisos financieros con este proyecto plurianual».
Las acciones de Oracle cayeron un 3,5% luego de haber registrado pérdidas del 8% durante la mañana. Por su parte, los títulos de Blue Owl retrocedieron un 3,6%.
Deuda bancaria y pérdidas
OpenAI firmó un acuerdo con la tecnológica para contratar 300.000 millones de dólares en servicios de nube durante cinco años. Como consecuencia, la compañía arrendó megacomplejos en Texas, Wisconsin, Michigan y Nuevo México para sumar 4,5 gigavatios de potencia.
Un sindicato de veinte bancos aportó 18.000 millones de dólares en créditos de construcción para el centro de Nuevo México, mientras que fondos de Blue Owl inyectaron 3.000 millones de dólares en capital accionario.
Sin embargo, al menos una de las entidades bancarias vendió parte de su cartera de deuda por debajo de noventa centavos por dólar. Esta colocación con descuento implica una pérdida contable agregada de 1.800 millones de dólares para los acreedores originales.
S&P Global Ratings, unidad de S&P Global (SPGI), rebajó la calificación crediticia de Oracle dejándola a un escalón del nivel especulativo:
«[El] negocio de infraestructura de IA en rápida expansión está aumentando su riesgo crediticio general».
La empresa apartó del proyecto a su socio BorderPlex Digital Assets mediante una compensación económica para adquirir los derechos sobre los terrenos. Por otra parte, las partes acordaron instalar celdas de combustible de Bloom Energy (BE) para sustituir las turbinas de gas cuestionadas por la comunidad.
De este modo, los inversionistas siguen con cautela la capacidad de la tecnológica para sostener sus compromisos financieros ante las demoras operativas.
FAQs
La empresa recurrió a esta cláusula para aplazar alquileres obligatorios ante severas trabas en permisos ambientales y la falta de suministro eléctrico para los centros de datos.
Las entidades bancarias comenzaron a liquidar parte de los créditos de 18.000 millones de dólares con descuentos por debajo de noventa centavos por cada dólar.
S&P Global rebajó la calificación crediticia de Oracle al advertir que su masivo gasto en infraestructura de inteligencia artificial supera su flujo de caja operativo.
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