PUNTOS IMPORTANTES:
- La inflación PCE sigue en 3.7%, muy por encima del objetivo de 2% de la Fed, mientras nuevos datos muestran señales mixtas.
- Tom Barkin evitó anticipar una subida de tasas en septiembre y aseguró que seguirá analizando los próximos datos económicos.
- Los mercados redujeron la probabilidad de una subida, pero las próximas cifras de inflación y consumo serán decisivas.
La Reserva Federal todavía no tiene una respuesta definitiva sobre qué hará con las tasas de interés en septiembre. La inflación continúa por encima de su objetivo, pero algunos indicadores recientes muestran señales de moderación.
El presidente de la Reserva Federal de Richmond, Tom Barkin, evitó anticipar una decisión durante un discurso en Greenville, Carolina del Sur. Su mensaje refleja el dilema que enfrenta actualmente el banco central: la economía mantiene su fortaleza, mientras la inflación sigue siendo demasiado elevada.
La inflación PCE general se mantiene en 3.7%. El nivel está muy por encima del objetivo de 2% de la Fed.
Barkin reconoció que todavía existe la posibilidad de que sean necesarias nuevas subidas de tasas. Sin embargo, también señaló que los niveles actuales podrían estar ejerciendo suficiente presión para que la inflación continúe bajando.
Los nuevos datos ofrecen señales contradictorias
El mercado recibió este jueves un dato más favorable sobre los precios al productor.
El índice de precios al productor (PPI) de julio se mantuvo sin cambios frente al mes anterior. Los analistas esperaban un incremento de 0.2%.
La cifra podría contribuir a moderar algunos componentes que posteriormente influyen en el indicador PCE, el principal referente de inflación para la Reserva Federal.
El mercado laboral, en cambio, mostró cierta debilidad. Las nuevas solicitudes de subsidios por desempleo llegaron a 209,000 durante la semana terminada el 13 de agosto. La cifra superó las 202,000 previstas y las 200,000 de la semana anterior.
Estos datos llegaron después del informe de inflación al consumidor de julio. El CPI aumentó 3.4% interanual, en línea con las expectativas, aunque todavía se mantiene por encima del objetivo de la Fed.
Una economía que sigue resistiendo
Barkin utilizó el título «La misteriosa economía estadounidense» para explicar las contradicciones que observa actualmente.
Su análisis se concentró en 4 fenómenos: el crecimiento económico sigue siendo resistente, la inversión empresarial está aumentando con fuerza, el desempleo permanece bajo y la inflación no termina de regresar al 2%.
La inversión es uno de los puntos que más llama la atención.
La inversión privada real no residencial creció a una tasa anualizada de 9.5% durante la primera mitad de 2026. Esto representa más del doble del promedio de 5.8% registrado durante la década anterior a la pandemia.
La inteligencia artificial impulsa la inversión
La expansión de la infraestructura para inteligencia artificial se encuentra entre los principales motores de este crecimiento.
Pero Barkin considera que el fenómeno ya va más allá de la tecnología.
Las empresas también están aumentando su actividad mediante fusiones y adquisiciones, construcción de fábricas, proyectos bancarios y gasto en defensa.
El funcionario explicó que muchas compañías han cambiado su forma de enfrentar la incertidumbre.
«Muchos líderes empresariales han llegado a la conclusión de que la alta incertidumbre es la nueva normalidad», señaló.
Y agregó: «Ya no pueden permitirse esperar».
La combinación de inteligencia artificial, nuevas inversiones y otros proyectos empresariales está ayudando a mantener activa la economía pese a las dificultades que enfrenta la política monetaria.
El mercado laboral también desconcierta a la Fed
El empleo presenta otra contradicción.
Las nóminas no agrícolas disminuyeron en 23,000 puestos durante julio. Sin embargo, la tasa de desempleo se mantuvo en 4.1%.
Estados Unidos acumula además 58 meses consecutivos con una tasa de desempleo igual o inferior a 4.5%. Según los datos citados por Barkin, es la racha más extensa registrada.
La explicación podría estar en la oferta laboral.
La menor inmigración y el envejecimiento de la población han reducido el número de personas disponibles para trabajar. Al mismo tiempo, las empresas han reducido el ritmo de contratación.
Así, tanto la demanda como la oferta de trabajadores se están enfriando. Esto ayuda a explicar por qué el desempleo continúa relativamente bajo pese al deterioro de algunos indicadores laborales.
Los consumidores todavía sostienen el gasto
El comportamiento de los hogares también está ayudando a mantener la economía.
Los consumidores están buscando alternativas más económicas. Compran más productos de marcas propias y recurren a comercios de descuento.
También están utilizando parte de sus ahorros y reduciendo algunos gastos, incluida la cobertura de seguros.
A pesar de estos ajustes, el consumo continúa.
Barkin atribuyó parte de esta resistencia a una actitud posterior a la pandemia que describió como «YOLO».
Además, la mayoría de los estadounidenses todavía tiene empleo. Los hogares con mayores ingresos también cuentan con el respaldo del aumento del valor de sus viviendas y de sus inversiones en acciones.
Esto ha permitido que la demanda permanezca firme, incluso mientras los ingresos reales han registrado retrocesos durante el último año.
El gran riesgo sigue siendo la inflación
La inflación continúa siendo el principal problema para la Reserva Federal.
Barkin planteó 2 posibles escenarios.
El primero es relativamente favorable. Las actuales presiones sobre los precios podrían estar relacionadas con factores temporales, como los aranceles, los precios de la energía y el fuerte gasto asociado con la inteligencia artificial.
Si esas presiones disminuyen, la inflación podría continuar descendiendo. El crecimiento moderado de los salarios y unas expectativas de inflación estables también ayudarían.
El segundo escenario es más preocupante.
Si la inflación permanece demasiado tiempo por encima del objetivo, empresas y consumidores podrían comenzar a asumir que los precios seguirán aumentando. Eso podría dificultar todavía más el regreso al 2%.
El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, ya había advertido sobre este riesgo.
«Si la economía no está en una trayectoria que permita que la inflación vuelva al 2%, sería absolutamente apropiado actuar».
Barkin evita revelar qué hará la Fed en septiembre
A pesar de la presión de los mercados, Barkin no quiso anticipar su postura.
«Mi costumbre es nunca prejuzgar el camino que tenemos por delante».
El funcionario aseguró que seguirá «recopilando pistas» a través de las conversaciones con empresarios y de los próximos indicadores económicos.
Su cautela refleja el elevado nivel de incertidumbre que rodea a la próxima reunión del FOMC, programada para el 15 y 16 de septiembre.
Los mercados han reducido sus expectativas de una subida de tasas. La probabilidad se encuentra actualmente por debajo de 50%, después de haber superado el 55% antes de conocerse los datos recientes de inflación.
La decisión de julio mostró una Fed dividida
La reunión del 29 de julio también dejó claro que existen diferencias dentro del banco central.
La Fed mantuvo la tasa de fondos federales entre 3.5% y 3.75%.
La decisión fue aprobada por 9 votos contra 3. Los presidentes regionales Hammack, Kashkari y Logan votaron a favor de subir las tasas en 25 puntos básicos.
Barkin no tiene derecho a voto en el FOMC durante 2026. Sin embargo, sus comentarios siguen siendo relevantes para interpretar el debate interno de la institución.
¿Qué datos podrían definir las tasas en septiembre?
Los próximos indicadores serán fundamentales para determinar si la Fed mantiene las tasas o vuelve a endurecer su política monetaria.
El viernes 14 de agosto se conocerán las ventas minoristas de julio. El mercado espera un crecimiento de 0.1%.
Después llegarán las minutas de la reunión de julio, previstas para el 19 de agosto. El documento podría revelar hasta qué punto los funcionarios discutieron la posibilidad de nuevas subidas.
El dato de inflación PCE de julio también será determinante. Está previsto para el 26 de agosto y podría ofrecer una señal más clara sobre la evolución de los precios antes de la reunión de septiembre.
Por ahora, la Reserva Federal permanece atrapada entre 2 fuerzas.
La economía sigue demostrando resistencia y la inversión mantiene un ritmo elevado. Pero la inflación continúa muy por encima del 2%.
La combinación deja abierta la puerta a nuevas subidas de tasas. Al mismo tiempo, la moderación de algunos indicadores está reduciendo la presión para actuar de inmediato.
El mensaje de Barkin confirma que la Fed todavía está esperando más pistas antes de decidir cuál será su próximo movimiento.
El banco central debe decidir si las tasas actuales son suficientes para enfriar una inflación PCE del 3.7%, que aún duplica el objetivo oficial del 2%. La institución enfrenta una fractura interna, evidenciada en la votación de julio donde tres miembros se opusieron a mantener las tasas estables.
La inversión privada no residencial crece al 9.5% anual, impulsada principalmente por la expansión de infraestructura para inteligencia artificial y proyectos de defensa. Además, el consumo se mantiene firme gracias al valor de los activos inmobiliarios y bursátiles de los hogares con mayores ingresos.
Aunque las nóminas no agrícolas disminuyeron en 23,000 puestos, la tasa de desempleo se mantiene baja en el 4.1% debido a una contracción en la oferta de trabajadores. El envejecimiento poblacional y la menor inmigración están compensando el menor ritmo de contratación por parte de las empresas.













