PUNTOS IMPORTANTES:
- El CEO de Metaplanet afirma que el avance de la IA podría llevar a que Bitcoin se convierta en el principal activo de reserva de valor en una economía dominada por máquinas.
- Los agentes de IA optarían por activos digitales como BTC para transacciones y almacenamiento de valor, evitando bancos, tarjetas y monedas inflacionarias.
- El crecimiento de la automatización podría aumentar el desempleo y presionar a gobiernos a expandir la liquidez, reforzando la narrativa de Bitcoin como cobertura frente a la inflación.
El CEO de Metaplanet, Simon Gerovich, aseguró que la aceleración hacia una economía dominada por el comercio entre máquinas podría llevar a que Bitcoin se convierta en el principal activo de reserva de valor en el futuro. Sus declaraciones se producen en respuesta a un informe viral de Citrini Research que proyecta un escenario en el que agentes de inteligencia artificial (IA) desplazan progresivamente a trabajadores humanos y transforman los modelos tradicionales de negocio.
Gerovich sostiene que, a medida que los agentes de IA optimicen procesos financieros, tenderán a evitar sistemas humanos como bancos, tarjetas de crédito o monedas emitidas por gobiernos. En su lugar, optarían por activos digitales que permitan transacciones más rápidas, baratas y sin fricción, como stablecoins o bitcoin. Desde esta perspectiva, las máquinas no tendrían incentivos para mantener fondos en instrumentos tradicionales como cuentas bancarias o fondos del mercado monetario, sino que priorizarían activos digitales que no puedan ser inflados ni confiscados.
El análisis también sugiere que sistemas automatizados podrían evitar tarifas de intermediación de redes como Mastercard o Visa, al liquidar pagos en redes blockchain por una fracción del costo. Esto, según el informe, podría impactar los ingresos de compañías financieras tradicionales a partir de 2027, a medida que la optimización impulsada por IA gane terreno.
En este contexto de optimización de costes y búsqueda de sistemas financieros sin intermediarios, los inversores pueden adoptar hoy las mismas ventajas de eficiencia que se proyectan para los agentes de IA. Para operar bajo estas condiciones de mercado, plataformas como Quantfury permiten acceder a Bitcoin y otros activos globales a precios spot reales de los exchanges matrices, garantizando la ausencia total de comisiones de trading o tarifas de gestión. Esta estructura de costes cero asegura que la rentabilidad de las posiciones no se vea erosionada por las fricciones de los brokers tradicionales, permitiendo una gestión de capital alineada con la transparencia y velocidad de la economía digital.
Asimismo, el documento titulado “The 2028 Global Intelligence Crisis” plantea que el avance de la IA podría generar un aumento en el desempleo, particularmente en empleos de oficina, con una tasa estimada de hasta el 10,2 % hacia 2027. Este fenómeno, descrito como “Ghost GDP”, implicaría que, aunque la productividad empresarial aumente gracias a la automatización, el poder adquisitivo general de la economía podría disminuir si trabajadores desplazados migran hacia empleos de menor remuneración.
En este escenario, Gerovich argumenta que los agentes de IA, al prever posibles presiones inflacionarias derivadas de políticas fiscales expansivas, podrían inclinarse por almacenar valor en activos digitales escasos como bitcoin, reforzando su rol como reserva de valor en una economía cada vez más automatizada.
Los agentes de inteligencia artificial priorizarán activos digitales escasos, rápidos y resistentes a la confiscación para evitar la fricción y los controles de los sistemas bancarios tradicionales. Bitcoin ofrece una infraestructura de liquidación global que no depende de intermediarios humanos ni de políticas monetarias gubernamentales.
Los sistemas de IA tenderán a liquidar transacciones directamente en redes blockchain para evitar las altas tarifas de intermediación de empresas como Visa o Mastercard. Este cambio tecnológico podría reducir drásticamente los ingresos de las instituciones financieras tradicionales a partir de 2027.
Se estima un aumento del desempleo en sectores de oficina hasta el 10,2%, generando un fenómeno de «Ghost GDP» donde la productividad empresarial crece pero el poder adquisitivo general disminuye. Esta situación reforzará la tendencia de los agentes económicos a almacenar valor en activos digitales ante posibles presiones inflacionarias.












