PUNTOS IMPORTANTES:
- El mercado mira de cerca el cambio de CEO y las próximas decisiones estratégicas de Coca-Cola para 2026.
- A pesar de que sus números no convencieron al mercado, Wall Street mantiene recomendación de compra y ve potencial de subida para los próximos 12 meses.
- La clave parece estar en las bebidas fuera del refresco tradicional, ya que están impulsando el crecimiento real del negocio.
En un mercado que cada vez castiga más cualquier señal de debilidad, Coca-Cola (KO) vivió una reacción fría tras presentar sus resultados del cuarto trimestre de 2025. Las acciones cedieron cerca de un 1,9% en una sola jornada, pero en paralelo algo llamaba la atención: el optimismo de los analistas prácticamente no se movió.
De hecho, tras el balance presentado el 10 de febrero, las siete revisiones de calificación que llegaron desde Wall Street mantuvieron una recomendación clara: compra. El mensaje implícito es que, más allá del ruido de corto plazo, el mercado sigue viendo valor en el gigante de bebidas.
En los últimos años, las compañías de consumo defensivo como Coca-Cola han ganado protagonismo en carteras institucionales. En entornos de inflación persistente o desaceleración económica, suelen ser refugio relativo frente a sectores más volátiles como tecnología o consumo discrecional.
Wall Street mantiene la confianza en el papel
Uno de los movimientos más relevantes llegó desde Morgan Stanley. El analista Dara Mohsenian elevó su precio objetivo desde 81 USD hasta 87 USD, lo que implicaba un potencial de subida cercano al 13,2% respecto al último cierre en 76,81 USD.
Desde Citi, Filipo Falorni fue incluso más agresivo en la revisión. Pasó su proyección desde 75 USD hasta 87 USD, un ajuste alcista de aproximadamente 16%. TD Cowen también se sumó al sesgo positivo, aunque con un enfoque algo más conservador, llevando su objetivo desde 80 USD hasta 85 USD.
Si se mira la foto completa, el consenso actual coloca el precio objetivo medio en torno a 82,27 USD. Traducido en términos simples, el mercado espera un avance cercano al 7% en los próximos 12 meses, algo nada despreciable para una compañía madura y de perfil defensivo.
Donde realmente se está moviendo el negocio de Coca-Cola
En el frente operativo, los números dejaron una sensación mixta. La compañía superó el beneficio por acción esperado al registrar 0,58 USD frente a los 0,56 USD estimados. Sin embargo, los ingresos quedaron por debajo de lo previsto.
Coca-Cola facturó 11.820 millones de dólares frente a los 12.030 millones de dólares que esperaba el mercado. Esta diferencia estuvo muy vinculada al cambio en hábitos de consumo, con clientes más sensibles al precio en varias regiones.
Aun así, el dato interesante vino por otro lado. Las divisiones de agua, bebidas deportivas, café y té mostraron un rendimiento claramente mejor que el negocio tradicional de refrescos. Esto confirma una tendencia global que viene creciendo desde la pandemia: el consumidor busca opciones percibidas como más saludables.
Además, dentro del portafolio clásico, Coca-Cola Zero siguió mostrando tracción, algo que la compañía viene explotando como eje de crecimiento en mercados maduros.
El desafío de crecer en un consumidor más cuidadoso
De cara a 2026, la empresa proyecta un crecimiento de ingresos orgánicos entre 4% y 5%. No es un número explosivo, pero sí consistente con el perfil histórico de la compañía.
El principal freno sigue siendo el poder adquisitivo del consumidor. Con inflación acumulada en varias economías y cambios en el gasto de los hogares, el consumo fuera del hogar y las compras impulsivas siguen bajo presión.
Al mismo tiempo, Coca-Cola atraviesa un momento corporativo clave. El mercado espera novedades estratégicas alrededor del 17 de febrero, en medio del proceso de transición de CEO. Históricamente, estos cambios suelen ser momentos donde las compañías redefinen prioridades de inversión, eficiencia operativa o expansión geográfica.
En paralelo, algunos gestores ven valor en Coca-Cola por su capacidad histórica de trasladar inflación a precios, algo que no todas las empresas logran sostener sin perder volumen.
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Sí, mantiene recomendación de compra con precio objetivo medio cercano a 82,27 USD y potencial de subida aproximado del 7% a 12 meses.
El beneficio por acción superó previsiones y las divisiones de bebidas “saludables” están compensando la debilidad del refresco tradicional.
Se espera una subida moderada si se confirma el crecimiento del 4%-5% y si el nuevo liderazgo define una estrategia sólida.













