PUNTOS IMPORTANTES:
- Luego de caer más de un 6% el miércoles, el petróleo volvió a retroceder un 4,5% este jueves a 96 USD el barril (Brent).
- ¿Qué sucedió? El mercado apuesta por un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán para frenar la guerra.
- El Estrecho de Ormuz sigue siendo el gran riesgo que puede volver a cambiar el rumbo del crudo.
El petróleo aceleró su caída este jueves y los precios ya rompieron una barrera psicológica que parecía imposible hace apenas unos días. El mercado pasó del pánico energético al optimismo diplomático en tiempo récord.
El Brent ya cotiza cerca de los 96 USD por barril, mientras que el WTI cayó hasta la zona de 90 USD. La baja se profundizó después del desplome de más del 6% registrado el miércoles, una jornada que ya habíamos analizado en BitFinanzas.
En apenas dos ruedas, el petróleo perdió cerca de 18 USD desde los máximos recientes y el mercado empieza a descontar un escenario que hace una semana parecía lejano: un cese al fuego real entre Estados Unidos e Irán.
Qué cambió para que el petróleo se desplome
La principal razón detrás de la caída es política.
Los inversores creen que Washington y Teherán están mucho más cerca de un acuerdo para frenar el conflicto en Medio Oriente. Distintas filtraciones desde la Casa Blanca apuntan a negociaciones avanzadas y a un posible entendimiento en las próximas horas.
El presidente Donald Trump incluso habló públicamente sobre avances positivos y deslizó que espera una resolución rápida.
Hace solo días, el mercado temía una interrupción prolongada del suministro mundial de crudo y una crisis energética global. Ahora, la expectativa es la contraria: que el flujo marítimo vuelva gradualmente a normalizarse.
Las bolsas aprovechan el alivio
La caída del petróleo impulsó también a los mercados bursátiles.
Las acciones globales volvieron a subir y los inversores regresaron a activos de riesgo después de semanas dominadas por el miedo a una inflación energética descontrolada.
La lógica es simple. Si baja el crudo, cae la presión sobre combustibles, transporte, logística y costes industriales. Y eso mejora las perspectivas económicas globales.
Además, el retroceso del petróleo reduce parte de la presión sobre los bancos centrales, que venían preocupados por un nuevo rebrote inflacionario.
Al momento de la redacción de este artículo, el Nasdaq registraba un incremento de 0,5% mientras que Bitcoin caía un 1,2% a poco más de 80.000 USD.













