PUNTOS IMPORTANTES:
- Un reconocido inversor de Wall Street vendió su participación histórica en Google para «reducir su exposición a la IA».
- Steve Eisman cree que el mercado podría estar subestimando los riesgos si la IA no cumple con las enormes expectativas actuales.
- Aunque no es bajista sobre la bolsa, mantiene una elevada posición en efectivo mientras espera mejores oportunidades.
El entusiasmo por la inteligencia artificial sigue dominando Wall Street, pero no todos los grandes inversores están convencidos de que el rally pueda continuar sin sobresaltos. Uno de los gestores más reconocidos del mercado decidió reducir su exposición al sector y lanzó una advertencia que no pasó desapercibida.
Se trata de Steve Eisman, conocido por anticipar la crisis financiera de 2008 y cuya historia inspiró la película La gran apuesta. El inversor reveló que hace unos meses vendió toda su posición en Alphabet (GOOGL), una acción que mantenía desde hacía años, con el objetivo de reducir su exposición al negocio de la inteligencia artificial.
«He reducido mi exposición. Vendí mis acciones de Google hace un par de meses. Ni siquiera puedo decir cuánto tiempo las había tenido«, afirmó durante una entrevista en CNBC.
El gasto en IA empieza a preocupar
La decisión de Eisman llegó después de que Alphabet sufriera una fuerte corrección en bolsa tras anunciar un aumento de sus inversiones en infraestructura para inteligencia artificial. La compañía elevó su previsión de gasto de capital para seguir ampliando centros de datos y capacidad de cómputo, una estrategia similar a la que también están llevando a cabo Microsoft (MSFT), Amazon (AMZN) y Meta (META).
Aunque el mercado reconoce que estas inversiones son necesarias para sostener el crecimiento de la IA, también empiezan a surgir dudas sobre cuánto tiempo tardarán en generar un retorno suficiente para justificar el enorme desembolso.
Precisamente ese fue uno de los factores que presionó recientemente al sector tecnológico y llevó al Nasdaq y al S&P 500 a encadenar varias sesiones de caídas.
«Si la IA falla, habrá una gran corrección»
Eisman dejó claro que no está apostando contra el mercado ni cree que la inteligencia artificial vaya a desaparecer. Sin embargo, considera que los inversores están concentrando demasiado riesgo en un único tema.
«La gente o quiere comprar IA o no quiere comprar IA. No quieren venderla para comprar Clorox«, ironizó.
Su mayor preocupación es que el mercado haya construido unas expectativas demasiado elevadas sobre el potencial de esta tecnología.
«Si la IA no cumple con lo que espera el mercado, creo que tendremos una gran corrección«, advirtió.
Según explicó, incluso muchas carteras que parecen diversificadas mantienen una elevada exposición indirecta a las grandes tecnológicas, tanto a través de acciones como de bonos corporativos vinculados al sector.
Prefiere esperar con liquidez
Tras vender Alphabet, el inversor aseguró que no trasladó ese dinero hacia sectores considerados más defensivos, como el consumo básico o la salud.
En cambio, optó por mantener una parte importante de su patrimonio en efectivo mientras analiza nuevas oportunidades. Su decisión refleja una postura mucho más prudente en un momento en el que las valoraciones de muchas empresas relacionadas con la inteligencia artificial continúan cerca de máximos históricos.
Aun así, el debate sigue abierto. Mientras algunos inversores creen que la IA apenas está comenzando su expansión, otros consideran que buena parte de ese crecimiento ya está descontado en las cotizaciones actuales.













