PUNTOS IMPORTANTES:
- Las acciones de Google llegaron a caer cerca de un 12% después de unos resultados trimestrales que no cumplieron las expectativas de Wall Street.
- 18 de 21 actualizaciones de analistas incluyeron recortes de precios objetivo, aunque grandes firmas como Bank of America y Morgan Stanley mantuvieron sus recomendaciones alcistas.
- Google Cloud creció un 103%, pero el gasto de 51.400 millones de dólares en inversiones de capital y el flujo de caja libre negativo aumentaron las dudas sobre la rentabilidad de la IA.
Las acciones de Alphabet (GOOGL), la matriz de Google, sufren una fuerte caída en Wall Street después de que sus últimos resultados trimestrales no convencieran al mercado. El castigo ha llevado a los analistas a revisar sus valoraciones y 18 de ellos han recortado sus precios objetivo, en una señal de que las dudas sobre el negocio empiezan a pesar más que las expectativas de crecimiento.
El desplome, que llegó a rondar el 12% durante la sesión, refleja la preocupación de los inversores por dos cuestiones clave. Por un lado, la publicidad en el buscador crece a un ritmo inferior al esperado. Por otro, Alphabet está destinando cantidades cada vez mayores a desarrollar su infraestructura de inteligencia artificial (IA), sin que esté claro cuándo se traducirá todo ese gasto en mayores beneficios y flujo de caja.
La reacción resulta llamativa porque la compañía sigue creciendo con fuerza. Sin embargo, Wall Street esperaba más y ahora quiere pruebas de que la apuesta por la IA puede sostener la rentabilidad del negocio.
Scotiabank, Bank of America y Morgan Stanley rebajan sus objetivos
La revisión de las valoraciones ha sido generalizada. De las 21 actualizaciones de analistas publicadas el 29 de octubre, 18 incluyeron recortes en los precios objetivo de Alphabet, según los datos recogidos por Finbold.
Scotiabank aplicó la rebaja más pronunciada, al reducir su objetivo un 16,6%, desde 450 USD hasta 375 USD. Bank of America también ajustó sus expectativas, con un recorte de 430 USD a 380 USD, aunque mantuvo su recomendación de compra.
Morgan Stanley bajó su precio objetivo de 400 USD a 375 USD y conservó su recomendación de sobreponderar. Barclays, por su parte, pasó de 425 USD a 405 USD y siguió aconsejando sobreponderar las acciones.
Los movimientos muestran que los analistas están recalibrando sus expectativas, pero no han abandonado de forma generalizada su confianza en Alphabet. La cuestión ahora es cuánto tardará la compañía en convertir sus inversiones en IA en resultados financieros más sólidos.
El problema de Google no está solo en sus beneficios
Alphabet registró unos ingresos de 127.600 millones de dólares en el tercer trimestre, un 25% más que un año antes. Sin embargo, la cifra quedó por debajo de las previsiones del mercado, que apuntaban a unos 128.200 millones de dólares.
El beneficio por acción publicado fue de 2,12 USD, frente a los aproximadamente 3,02 USD que esperaban los analistas. La cifra también estuvo condicionada por pérdidas en inversiones financieras, por lo que el dato no refleja únicamente la evolución del negocio operativo.
Otro punto que inquietó a los inversores fue el flujo de caja libre, que registró un saldo negativo de 9.100 millones de dólares durante el trimestre. Alphabet destinó 51.400 millones de dólares a inversiones de capital, principalmente relacionadas con la expansión de su infraestructura tecnológica.
El gasto responde a la creciente demanda de capacidad informática para entrenar y ejecutar modelos de IA. El problema es que estas inversiones requieren grandes desembolsos por adelantado y pueden presionar la caja incluso cuando los ingresos siguen aumentando.
Además, el negocio publicitario de Google, que continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos del grupo, no alcanzó las expectativas. Los ingresos de búsqueda crecieron un 12% interanual, por debajo del 15% que esperaba el consenso citado en el análisis original.
Google Cloud crece un 103% y ofrece una señal positiva
No todo fueron malas noticias. Google Cloud volvió a destacar con unos ingresos de 30.700 millones de dólares, un 103% más que en el mismo periodo del año anterior. El crecimiento estuvo impulsado por la demanda de infraestructura y soluciones de inteligencia artificial para empresas.
La división también cuenta con una importante cartera de contratos pendientes, una señal de que el interés de las compañías por estos servicios sigue aumentando. Para Alphabet, este negocio puede convertirse en una pieza fundamental para compensar los riesgos que afronta su actividad tradicional de búsqueda.
El desafío consiste en demostrar que ese crecimiento puede sostenerse y generar suficiente rentabilidad para justificar las inversiones. Los analistas también vigilan si las nuevas herramientas de IA refuerzan el buscador o terminan modificando un modelo publicitario que ha sido central para Google durante años.
Por ahora, la caída de las acciones refleja que el mercado exige más que promesas de crecimiento. Alphabet mantiene una posición relevante en la carrera por la IA, pero tendrá que convencer a los inversores de que el enorme gasto actual puede traducirse en beneficios y efectivo en los próximos trimestres.













