PUNTOS IMPORTANTES:
- La Reserva Federal mantuvo los tipos de interés entre el 3,5% y el 3,75% por quinta reunión consecutiva.
- Tres miembros del banco central votaron a favor de subir los tipos, reflejando una creciente división sobre el futuro de la política monetaria.
- El repunte del petróleo y las tensiones en Oriente Medio vuelven a preocupar a la Fed por su posible impacto sobre la inflación.
La Reserva Federal (Fed) volvió a mantener los tipos de interés sin cambios, aunque esta vez la decisión dejó un mensaje que no pasó desapercibido para los mercados. Por primera vez en varios meses, varios miembros del banco central votaron en contra de la postura mayoritaria, reflejando que el debate sobre el futuro de la política monetaria está más abierto que nunca.
La autoridad monetaria decidió mantener el tipo de referencia en un rango de entre el 3,5% y el 3,75%, prolongando así la pausa por quinta reunión consecutiva. Sin embargo, el contexto cambió en las últimas semanas por el repunte del petróleo, impulsado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, un factor que podría volver a presionar la inflación.
Pese a esas diferencias, el comunicado oficial prácticamente no sufrió cambios. La Fed reiteró que su prioridad continúa siendo devolver la inflación al objetivo del 2% y aseguró que seguirá actuando para preservar la estabilidad de precios.
La inflación mejora, pero el petróleo vuelve a preocupar
Los últimos datos ofrecían señales positivas. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía por ser los componentes más volátiles, descendió hasta el 2,6% en junio desde el 2,9% registrado el mes anterior.
Al mismo tiempo, la inflación general cayó hasta el 3,5%, favorecida por una reducción cercana al 10% en los precios de la gasolina.
Sin embargo, ese alivio podría ser temporal. El reciente repunte del petróleo vuelve a poner presión sobre las perspectivas de inflación, ya que un encarecimiento prolongado de la energía suele trasladarse al resto de la economía.
Precisamente por ese motivo, varios miembros de la Fed consideran que aún no es momento de pensar en una bajada de tipos.
Crecen las diferencias dentro del banco central
Antes de la reunión, dirigentes como Lisa Cook, Chris Waller y Philip Jefferson ya habían mostrado su apoyo a mantener la política monetaria sin cambios mientras esperan nuevos datos económicos.
En cambio, Lorie Logan había advertido días atrás que «la inflación ha sido demasiado alta durante demasiado tiempo» y sostuvo que «unos tipos de interés ligeramente más altos serían mejor» para evitar un nuevo rebrote de los precios.
Beth Hammack también defendió una postura más restrictiva al asegurar que muchas empresas siguen trasladando aumentos de costes a los consumidores, una señal de que las presiones inflacionarias aún no desaparecieron por completo.
Mientras tanto, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, evitó anticipar cuál será el próximo movimiento del organismo. Sí insistió en que la prioridad continúa siendo controlar la inflación, aunque dejó claro que las próximas decisiones dependerán de la evolución de los datos económicos.
Para los mercados, la división dentro de la Fed supone un nuevo foco de incertidumbre. Si el petróleo continúa encareciéndose y la inflación deja de moderarse, el escenario de nuevas subidas de tipos volvería a ganar fuerza en los próximos meses.













