PUNTOS IMPORTANTES:
- El petróleo mantiene su precio estable mientras surge un consenso sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz en junio.
- Analistas advierten que la reapertura de la ruta marítima depende de decisiones políticas complejas y no solo económicas.
- Incidentes marítimos recientes y la reunión entre Trump y Xi Jinping generan señales mixtas para los inversionistas globales.
El mercado empieza a convencerse de que el Estrecho de Ormuz reabrirá en junio, una apuesta que parece ignorar la realidad de los escombros en el agua. El crudo Brent opera este jueves en los 105,72 dólares, mientras el West Texas Intermediate suma un marginal 0,2% para situarse en 101,17 dólares.
Helima Croft, analista de RBC Capital Markets, señala que existe un consenso emergente sobre la reapertura el próximo mes. La lógica es simple: el costo del cierre es ya inasumible para la economía global. Sin embargo, Croft advierte que este pensamiento grupal es arriesgado.
La premisa de que existe una palanca política sencilla para normalizar el tráfico una vez que el dolor económico sea insoportable resulta, en el mejor de los casos, optimista. Es un cálculo que podría estar subestimando la profundidad del conflicto entre Washington y Teherán.
Diplomacia en Pekín y caos en el agua
Donald Trump y Xi Jinping se reunieron este jueves en Pekín con una agenda clara: el estrecho debe abrirse. Xi manifestó su oposición a los peajes y mostró interés en comprar más crudo estadounidense, un titular conciliador que el mercado agradece pero que todavía no mueve barcos.
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Francesco Pesole, analista de ING, destaca que estas cumbres suelen generar ruido positivo para los activos de riesgo. Pero mientras los mandatarios se dan la mano, la firma Windward detectó un petrolero cargando en la isla de Kharg, el primero desde el 7 de mayo. Es una señal de vida, pero aislada.
La realidad física es que el tráfico sigue hundido. Según datos de UBS, el promedio de petroleros en mayo es de apenas 2,6 al día, una caída vertical frente a los 50 registrados en febrero. El 20% del crudo mundial sigue atrapado detrás de un bloqueo que no entiende de diplomacia.
Las noticias negativas no dan tregua en la región. Personal no autorizado tomó el control de un buque frente a los Emiratos Árabes Unidos y un barco indio se hundió tras una explosión cerca del estrecho. La seguridad en la zona es precaria, a pesar de las promesas de normalización.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró a CNBC que los precios y la inflación energética bajarán rápidamente gracias a un bombeo masivo de los productores. Es una declaración audaz que asume que el crudo podrá llegar al mercado a pesar de que la arteria principal sigue bloqueada.
La apuesta por una reapertura en junio choca con la parálisis física que muestran los radares. Aunque la diplomacia en Pekín y las promesas del Tesoro intentan calmar los ánimos, los datos de UBS (UBS) confirman que el flujo de crudo sigue bajo mínimos, dejando al mercado en una tensa espera donde los hechos todavía no alcanzan a las expectativas.
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FAQs
Los analistas proyectan la reapertura para junio por el elevado costo económico global, aunque advierten que la falta de una solución política clara podría frustrar este optimismo.
Ambos mandatarios acordaron mantener el estrecho abierto sin peajes, mientras China manifestó su interés en incrementar las compras de crudo estadounidense para equilibrar el mercado.
El flujo diario de buques cisterna ha colapsado de cincuenta embarcaciones en febrero a menos de tres en mayo, evidenciando la parálisis de una ruta vital para el suministro mundial.
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