PUNTOS IMPORTANTES:
- Robert Kiyosaki realizó una afirmación sobre el precio de la plata que despertó la curiosidad en el mercado.
- Existe una tensión industrial, con Tesla y China como protagonistas, que refuerza el escenario alcista.
- Muchos inversores han criticado al escritor por sus predicciones que no se han cumplido, aunque su estrategia a largo plazo sí ha funcionado para muchos.
Robert Kiyosaki volvió a hacerlo. El autor de Padre rico, padre pobre lanzó una de esas predicciones que no pasan desapercibidas y que suelen encender el debate en los mercados. Esta vez, el foco estuvo puesto en la plata y en un movimiento que, de cumplirse, sería tan rápido como incómodo para más de una industria.
En una publicación en X del 15 de enero, Kiyosaki aseguró que el metal precioso podría dispararse un 17,5% en apenas una semana. Según su cálculo, el precio pasaría de poco más de 91 USD a tocar los 107 USD, marcando un nuevo máximo histórico en cuestión de días.
El pronóstico llamó la atención no solo por lo ambicioso, sino también por el contexto. En lo que va de 2026, la plata ya había subido cerca de 24,66%, avanzando desde la zona de 73 USD hasta niveles que muchos consideraban difíciles de sostener hace apenas unos meses.
Tesla, China y una tensión que va más allá del mercado
El mensaje de Kiyosaki no fue neutro. De hecho, arrancó con una frase que muchos leyeron como una provocación. “TESLA no puede conseguir plata”, escribió, para cerrar el post con un escueto “yay”, casi celebrando la situación.
La referencia no fue casual. A finales de diciembre de 2025, Elon Musk había advertido públicamente que la suba del precio de la plata no era una buena noticia. El metal es clave en numerosos procesos industriales, desde vehículos eléctricos hasta paneles solares, y cualquier escasez impacta de lleno en los costos.
En aquel momento, la plata rondaba los 75 USD, un récord por entonces. Pero el problema de fondo iba más allá del precio. China, el mayor productor mundial del metal, elevó a la plata a la categoría de recurso estratégico, lo que muchos interpretaron como una restricción indirecta a las exportaciones. El paralelismo con las tierras raras fue inmediato y el mercado reaccionó en consecuencia.
¿Hay que comprar plata tras el objetivo de 107 USD?
Aunque muchos leyeron el mensaje como una invitación a subirse al rally, el propio Kiyosaki fue más matizado en otras publicaciones. El inversor dejó claro que considera atractiva la plata en torno a los 90 USD, pero que se volvería mucho más cauto si el precio supera la barrera psicológica de los 100 USD.
Además, sus predicciones no siempre jugaron a su favor. A principios de enero, ya había anticipado que la plata tocaría los 100 USD antes de la apertura del mercado al día siguiente, algo que no ocurrió. Ese historial errático alimentó el escepticismo y dio lugar a bromas recurrentes sobre su capacidad para anticipar crisis.
Aun así, incluso sus críticos reconocen un punto difícil de ignorar. Quienes siguieron sus apuestas a largo plazo por el oro, la plata y Bitcoin, al menos hasta mediados de enero, terminaron con balances positivos. Puede que no acierte los tiempos, pero su visión estructural sigue encontrando eco entre muchos inversores.










