PUNTOS IMPORTANTES:
- Un metal, que no es la plata ni el oro, llegó a los 3.672,50 USD por tonelada y marcó su precio más alto desde 2022.
- Se trata del aluminio, un metal muy usado en la carrocería de los automóviles, en la constucción y productos electrónicos.
- ¿Por qué sube con fuerza? China podría reducir producción por controles energéticos y ambientales, algo que impacta directamente en la oferta mundial.
El mercado de materias primas volvió a encenderse y esta vez el protagonista fue el aluminio. El metal industrial alcanzó su valor más alto desde 2022 y volvió a captar la atención de inversores, fabricantes y fondos que buscan refugio en activos ligados a la economía real.
El movimiento no pasó desapercibido en Wall Street. Detrás de la subida aparecen varios factores que se combinaron en un momento muy delicado para el comercio global. Por un lado, crecen los temores a nuevos recortes de producción en China. Por el otro, las tensiones en Oriente Medio siguen afectando el suministro mundial de materias primas.
El aluminio cerró en 3.672,50 USD por tonelada métrica en la Bolsa de Metales de Londres, un nivel que no se veía desde marzo de 2022. En apenas unos meses, el precio acumuló una fuerte escalada y muchos analistas ya hablan de un nuevo ciclo alcista para los metales industriales.
China vuelve a mover el mercado global del aluminio
El principal detonante detrás de la subida está en China. El país asiático produce cerca del 60% del aluminio mundial y cualquier movimiento interno tiene impacto inmediato sobre los precios internacionales.
Según datos de Mysteel Global, los operadores comenzaron a preocuparse por posibles restricciones energéticas y ambientales impulsadas por Pekín. Las autoridades chinas iniciaron nuevas inspecciones sobre el consumo eléctrico y las emisiones contaminantes de industrias clave, entre ellas las fundiciones de aluminio.
Eso encendió las alarmas en el mercado porque muchas plantas venían operando por encima de su capacidad habitual para aprovechar la escasez global. De hecho, China registró el mes pasado una producción récord de 129.000 toneladas diarias de aluminio.
Sin embargo, el Gobierno chino parece decidido a frenar el exceso de oferta. Una fundición ubicada en la ciudad de Baise, en la provincia de Guangxi, ya comenzó a reducir producción, según medios especializados del sector.
El mercado reaccionó rápido. Cada vez que aparece la posibilidad de menores exportaciones chinas, los precios internacionales suelen dispararse casi de inmediato.
Oriente Medio también presiona al aluminio
La guerra en Oriente Medio también juega un papel central en esta historia. Desde finales de febrero, el conflicto afectó rutas marítimas estratégicas y volvió más compleja la logística para transportar materias primas.
El foco principal está en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más importantes del comercio energético global. El riesgo de interrupciones elevó los costes y generó incertidumbre sobre el abastecimiento de metales industriales.
En ese contexto, el aluminio empezó a ganar atractivo entre inversores institucionales y fondos especulativos. Muchos consideran que todavía puede seguir subiendo si persisten los problemas de oferta.
Además, el crecimiento de la inteligencia artificial y los centros de datos también impulsa la demanda de metales. Aunque el cobre suele llevarse toda la atención, el aluminio es cada vez más utilizado en infraestructura energética, redes eléctricas y sistemas de refrigeración.












