PUNTOS IMPORTANTES:
- La plata se desplomó hasta 16% y se ubica en niveles cercanos a 77 USD por onza tras un rally extremo.
- ¿Qué sucede? El mercado está dominado por posiciones especulativas, trading apalancado y cambios en requisitos de margen.
- Para determinar qué pasará a futuro habrá que ver si la demanda industrial logra estabilizar el precio frente a la volatilidad financiera.
La plata vuelve a moverse con violencia en los mercados y deja una señal incómoda para quienes siguen de cerca los metales preciosos. Tras un rebote corto que duró apenas dos jornadas, el metal blanco retomó su tendencia bajista y reactivó el debate sobre si su rally reciente tenía bases sólidas o era puro dinero especulativo buscando oportunidades rápidas.
Durante la sesión del jueves, el precio llegó a desplomarse hasta 16%. En el mercado spot, la plata se negociaba cerca de 77 USD por onza, con una caída cercana al 11%.
En paralelo, los futuros en Nueva York retrocedían alrededor del 7% hasta la zona de 79 USD por onza. El oro también mostraba debilidad, aunque mucho más moderada, con el spot cayendo cerca de 1,7% hasta 4.878 USD por onza y los futuros en torno a 4.909 USD.
Lo llamativo es el contexto. La plata venía de registrar una subida histórica y luego se había desplomado cerca de 30% en cuestión de días. En todo 2025, había acumulado una ganancia cercana al 146%, según datos de LSEG, un dato que explica por qué muchos inversores empezaron a hablar de un mercado recalentado.
Volatilidad extrema y dinero especulativo dominan el mercado
Cada vez más analistas coinciden en que el principal motor de los movimientos recientes no es la demanda industrial, sino el dinero financiero. Operaciones con apalancamiento, trading de opciones y flujos especulativos marcaron el ritmo del precio.
Sunil Garg, CEO de Lighthouse Canton, lo resumió con claridad: “Se han visto acumularse muchas posiciones especulativas… No creo que se hayan eliminado por completo”. La lectura del ejecutivo es que la demanda estructural sigue siendo fuerte, pero el mercado necesita limpiar posiciones antes de volver a estabilizarse.
La plata sigue teniendo un rol industrial clave. Se usa en paneles solares, electrónica, catalizadores y tecnología avanzada. Eso mantiene intacto el argumento fundamental a largo plazo, algo que varios gestores siguen destacando incluso en medio del caos de corto plazo.
Otro factor que presiona es el endurecimiento de condiciones financieras dentro del propio mercado. Varias bolsas de metales aumentaron los requisitos de margen, lo que obliga a muchos operadores a cerrar posiciones. Garg fue directo: “Los requisitos de margen… acabarán con parte de la especulación”.
Desde Goldman Sachs explican el mecanismo técnico detrás del movimiento: cuando el precio empezó a caer, los creadores de mercado pasaron de comprar en subidas a vender en caídas. Eso disparó stops automáticos y amplificó las pérdidas en cadena.
Además, la liquidez más ajustada en Londres amplificó las oscilaciones frente al oro. El banco también señaló que gran parte de la actividad reciente provino de flujos occidentales, no de especulación asiática, algo que rompe la narrativa dominante de los últimos años.
Más allá del ruido, el mercado ahora mira dos variables. La primera es cuánto capital especulativo queda dentro del metal. La segunda es si la demanda industrial puede absorber la volatilidad financiera sin que el precio vuelva a entrar en una espiral de ventas.
La historia de la plata siempre ha sido dual: refugio financiero y materia prima industrial. Cuando uno de esos motores domina demasiado, el mercado suele corregir con fuerza. Y eso es exactamente lo que parece estar ocurriendo ahora.
Al mismo tiempo, el contexto macro no ayuda. Tasas altas, menor liquidez global y mayor aversión al riesgo están golpeando a todos los activos sensibles al ciclo económico. En ese escenario, la plata suele amplificar los movimientos, tanto al alza como a la baja.
Si la limpieza de posiciones especulativas continúa, el metal podría encontrar un suelo más estable. Pero si el dinero rápido sigue entrando y saliendo, la volatilidad podría seguir siendo protagonista durante semanas.
En este contexto de movimientos bruscos y ajustes técnicos, operar metales con ejecución inmediata y precios transparentes se vuelve clave para gestionar el riesgo. Plataformas como Quantfury permiten acceder a metales y otros activos financieros sin comisiones de gestión y con precios spot reales, una ventaja relevante cuando la volatilidad amplifica cualquier retraso o sobrecoste en la operación.
La plata cayó hasta cerca de 11% en spot y 7% en futuros, tras haber retrocedido cerca de 30% días antes y volver a la zona de 78-79 USD por onza.
El movimiento lo domina el dinero especulativo, con apalancamiento, opciones y cierres forzados por subas de márgenes que aceleraron las ventas.
Dependerá de si la demanda industrial absorbe la salida de capital especulativo; si no, la volatilidad puede seguir durante semanas.














