PUNTOS IMPORTANTES:
- La probabilidad de recesión ha aumentado con fuerza en los modelos de los grandes bancos y consultoras.
- ¿Los problemas? El petróleo caro, el empleo débil y el pesimismo del consumidor presionan sobre la economía estadounidense.
- Un final rápido de la guerra y estímulos fiscales podrían evitar un escenario peor.
En Wall Street, donde los nervios nunca están del todo controlados, comienzan a asumir que el riesgo de una recesión no es un simple fantasma, sino un escenario que podría estar más cerca de lo que muchos imaginaban.
La semana pasada, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, evitó claramente responder si Estados Unidos se enfrentaba a un cuadro de estanflación. No quería ni mencionarlo. Aun así, las previsiones de bancos y consultoras han cambiado de rumbo casi al mismo tiempo.
Las posibilidades de recesión aumentan
En cuestión de días, varios analistas elevaron sus cálculos de probabilidad de recesión. El modelo de Moody’s Analytics la situó en un 48,6%. Goldman Sachs la subió al 30%. Wilmington Trust la dejó en un 45%. EY Parthenon, en un 40%, advirtiendo que “esas probabilidades podrían aumentar rápidamente si el conflicto en Oriente Medio se prolonga”.
Para ponerlo en contexto. En tiempos normales, el riesgo ronda el 20%. Así que sin anticipar una caída inminente, sí hay una señal clara: el margen de maniobra se estrecha.
“Me preocupa que los riesgos de recesión sean inquietantemente altos”, reconoció Mark Zandi, economista jefe de Moody’s Analytics. “La recesión es una amenaza real”.
La guerra con Irán es uno de los ingredientes de esta nueva inquietud. No solo por el impacto geopolítico, sino por lo que históricamente ha supuesto para la economía: casi todas las recesiones desde la Gran Depresión ocurrieron después de una crisis petrolera. Y ahora la gasolina lleva semanas encareciéndose con fuerza. Según la AAA, el precio del galón ha subido 1,02 USD en un mes, un aumento del 35%.
Zandi lo expresó de forma directa. Si los precios del petróleo no bajan antes del Día de los Caídos, el riesgo de recesión no hará más que crecer.

El mercado laboral, otro punto que preocupa
Durante todo 2025 la economía creó solo 116.000 puestos de trabajo y en febrero perdió 92.000. El paro sigue en el 4,4%, pero más por falta de despidos que por contratación real.
Y hay otro detalle importante. Sin el sector sanitario, que añadió más de 700.000 puestos en los últimos meses, el resto del mercado laboral habría sufrido un retroceso notable.
“Hay menos riesgo de inflación del que imagina la Fed, y más riesgo para el empleo del que ellos mismos admiten”, alertó Luke Tilley, economista jefe de Wilmington Trust.
Además, según NerdWallet, el 65% de los estadounidenses cree que llegará una recesión en los próximos 12 meses, seis puntos más que el mes anterior.
Una economía que avanza… pero con pasos más cortos
La imagen no es totalmente catastrófica. El modelo GDPNow de la Fed de Atlanta anticipa un crecimiento del PIB del 2% en el primer trimestre. Y muchos economistas creen que, si la guerra se detiene pronto, Estados Unidos podría evitar un escenario extremo.
El proyecto de ley “One Big Beautiful Bill” de 2025 podría inyectar aire fresco con rebajas fiscales y un impulso regulatorio. A eso se sumaría un posible aumento sostenido de la producción.
Aun así, el diagnóstico general es más prudente que optimista.
“Hay apoyo debajo de la superficie”, dijo Dan North, economista de Allianz. “Eso me hace dudar en usar la palabra recesión. Pero claramente estamos ante una desaceleración”.













