Los precios del petróleo cayeron más del 3% el martes luego de que Estados Unidos priorizara las sanciones económicas sobre los ataques militares directos contra Irán. Esta estrategia redujo los temores del mercado sobre un conflicto armado generalizado en Medio Oriente.
Los contratos de futuros del crudo Brent retrocedieron un 3,9% para cerrar en 88,58 dólares por barril. Por su parte, el crudo West Texas Intermediate bajó un 3,1% hasta ubicarse en 82,36 dólares por barril.
Las cotizaciones de los hidrocarburos acumulan una caída semanal superior al 5% tras la promulgación del nuevo paquete sancionatorio contra Teherán. La Casa Blanca definió la medida como un «Día D económico», mientras que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, la calificó como «la mayor ofensiva financiera de la historia».
Bessent descartó una escalada militar inmediata en declaraciones a medios financieros:
«Si estamos aplicando la máxima presión económica, eso significa que probablemente no habrá un reinicio cinético a gran escala».
Los ministros de Relaciones Exteriores de Irán y Omán evaluaron una ruta de transporte marítimo temporal en el estrecho de Ormuz. Asimismo, el Departamento de Estado coordina el regreso de su personal diplomático a la región.
Desminado y advertencias militares
El presidente Donald Trump informó que la marina estadounidense concluyó las tareas de desminado en aguas internacionales de Ormuz. El mandatario advirtió sobre nuevas acciones en la plataforma Truth Social:
«Se ha notificado a Irán que cualquier barco o embarcación que coloque nuevas minas será destruido de forma inmediata y sistemática».
Trump detalló los operativos de control territorial desplegados en la zona:
«A través de la Fuerza Espacial, estamos vigilando cada pulgada cuadrada del Estrecho, como también lo hacemos con Pickaxe Mountain y los otros tres sitios nucleares ya destruidos […] Existe una política de tolerancia cero sobre la colocación de minas en pleno vigor y efecto».
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, señaló que la opción militar permanece disponible ante eventuales transgresiones:
«Si necesitamos usar ataques cinéticos, los usaremos. Si Irán es lo suficientemente insensato como para sobrepasar sus límites o meterse con el ejército estadounidense, haremos lo que tengamos que hacer».
Hegseth precisó el enfoque de las acciones de Washington:
«La presión económica es lo que más les duele en este momento […] Pero de ninguna manera estamos descartando el uso de ataques cinéticos en cualquier lugar del Estrecho de Ormuz o alrededor de Irán».
El ministro de Economía iraní, Ali Madanizadeh, aseguró que el país está «totalmente preparado» para mitigar el impacto de las medidas financieras:
«El gobierno está y estaba preparado y tiene un plan de dos años para gestionar estos eventos […] Tenemos nuestras propias herramientas y sabemos cómo jugar el juego».
Postura de China y sanciones
El portavoz de la cancillería china, Lin Jian, afirmó que Beijing hará «todo lo necesario para salvaguardar firmemente sus derechos e intereses» frente a las decisiones unilaterales:
«China ha dejado clara en muchas ocasiones su firme oposición a las sanciones unilaterales ilícitas que no tienen base en el derecho internacional ni en la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. La guerra económica y la máxima presión no ofrecen ninguna solución».
Los analistas de BBH definieron las sanciones de Washington como «más un disparo de advertencia que un golpe decisivo» ante la ausencia de medidas secundarias directas:
«China es el punto de presión crítico —es el mayor socio comercial de Irán y compra aproximadamente el 90% de sus exportaciones de petróleo— y el mayor obstáculo para hacer creíbles las sanciones».
Los especialistas concluyeron que sancionar a los bancos y refinerías de Beijing podría generar represalias comerciales y fracturar los acuerdos bilaterales entre ambos países.
FAQs
El retroceso responde a que Estados Unidos priorizó la imposición de sanciones económicas sobre los ataques militares directos, disipando los temores de una escalada bélica inmediata.
El mandatario confirmó la finalización del desminado en aguas internacionales, advirtiendo que cualquier embarcación que coloque nuevas minas en el estrecho será destruida de inmediato.
China absorbe el 90% del crudo iraní y la imposición de sanciones secundarias a sus entidades podría desatar represalias comerciales vigiladas por los inversionistas.














