PUNTOS IMPORTANTES:
- Robert Kiyosaki aseguró que la economía mundial colapsará pronto y pidió prepararse antes de la crisis.
- El autor de Padre rico, padre pobre volvió a recomendar plata, oro, Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH).
- El experto recordó que comenzó a comprar plata cuando valía 1,30 USD en 1965. Hoy, el metal cotiza por encima de los 85 USD.
Robert Kiyosaki volvió a encender las alarmas entre inversores y ahorradores. El autor de Padre rico, padre pobre aseguró que la economía mundial sufrirá un fuerte colapso en 2026 y dejó un mensaje que rápidamente empezó a circular por redes sociales y foros financieros.
El empresario publicó su advertencia en X durante la noche del 10 de mayo. Allí insistió en que la próxima crisis ya se está gestando y sostuvo que el impacto será devastador para quienes “no vean lo que viene”. En cambio, afirmó que los inversores preparados podrían aprovechar una oportunidad histórica.
“Los mejores inversores ven el futuro”, escribió Kiyosaki en referencia a una de las ideas centrales de su famoso libro. El autor suele repetir que las grandes fortunas se construyen antes de las crisis y no durante los momentos de euforia del mercado.
La advertencia llega en un momento especialmente delicado para la economía global. La inflación sigue siendo un problema en varias regiones, los bancos centrales mantienen tipos elevados y el temor a una desaceleración económica continúa presente en Estados Unidos y Europa. A eso se suma la creciente tensión geopolítica y la incertidumbre sobre el futuro de la deuda pública estadounidense.
La apuesta que cambió la fortuna de Robert Kiyosaki
En su publicación, Kiyosaki volvió a defender una de las inversiones que más veces recomendó en las últimas décadas. Habló de la plata y aseguró que fue una de las decisiones más importantes de toda su vida financiera.
Según explicó, comenzó a comprar este metal cuando tenía apenas 18 años, en 1965. En aquel momento, la plata cotizaba cerca de 1,29 USD. Hoy el precio ronda los 85,50 USD, lo que representa una subida acumulada superior al 6.000%.
Ese crecimiento explica por qué el escritor considera que los activos físicos siguen siendo una protección frente a las crisis monetarias. Kiyosaki lleva años criticando el sistema financiero tradicional y especialmente la emisión de dinero por parte de los bancos centrales.
El propio inversor ha asegurado en distintas entrevistas que prefiere activos tangibles antes que dinero fiduciario. De hecho, en más de una ocasión afirmó que “el efectivo es basura”, una frase que se volvió habitual entre sus seguidores.
Aunque nunca reveló exactamente cuánto posee en metales preciosos, sí reconoció anteriormente que acumula una deuda superior a los mil millones de dólares, una estrategia que utiliza para financiar inversiones y aprovechar el valor de los activos reales.
Oro, Bitcoin y Ethereum siguen entre sus favoritos
Más allá de la plata, Kiyosaki mantuvo prácticamente intacto su discurso de inversión para afrontar una eventual crisis mundial. El empresario volvió a mencionar el oro como uno de los refugios más sólidos frente a una posible caída económica.
También insistió con las criptomonedas, especialmente con Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH). En los últimos años, el autor defendió repetidamente a Bitcoin como una alternativa al sistema financiero tradicional y como cobertura frente a la pérdida de valor del dólar.
No ocurrió lo mismo con Solana (SOL). Aunque en 2022 llegó a señalarla como una inversión prometedora, con el paso del tiempo dejó de mencionarla en sus análisis y recomendaciones públicas.
Las declaraciones de Kiyosaki suelen generar debate porque muchas de sus predicciones anteriores sobre grandes desplomes económicos no terminaron produciéndose en la magnitud que anticipaba. Aun así, cada una de sus publicaciones mueve al mercado y vuelve a colocar sobre la mesa el miedo a una nueva recesión global.
Mientras tanto, miles de inversores siguen atentos a sus mensajes. Algunos los consideran exagerados. Otros creen que sus advertencias están empezando a encajar con el escenario económico actual.













