PUNTOS IMPORTANTES:
- El estratega Henrik Zeberg espera un movimiento peligroso del dólar durante los próximos dos o tres meses, pese a su reciente fortaleza.
- La debilidad del dólar podría impulsar temporalmente a acciones, criptomonedas y mercados emergentes, antes de que aparezcan nuevas tensiones financieras.
- El estratega teme un giro posterior hacia un dólar más fuerte, en un contexto marcado por el enfriamiento del empleo, las altas valoraciones bursátiles y el entusiasmo alrededor de la IA.
El dólar podría estar a las puertas de un movimiento complicado… Henrik Zeberg, macroestratega de Swissblock, sostiene que la moneda estadounidense podría caer con fuerza durante los próximos dos o tres meses, pese a que actualmente cotiza cerca de sus niveles más altos de los últimos meses.
“El dólar está a punto de caer, rápida y drásticamente, en los próximos dos o tres meses”, afirmó Zeberg en una publicación en X.
Su pronóstico no termina ahí. El estratega cree que una caída inicial del dólar podría generar un último impulso para las acciones, las criptomonedas y los mercados emergentes. La menor presión financiera llevaría a los inversores a asumir más riesgo, pero Zeberg considera que ese movimiento podría convertirse en una trampa.
El escenario que espera Zeberg para el dólar
Según su análisis, después de esa primera caída el dólar podría recuperar fuerza a medida que aumenten las tensiones financieras. Su argumento se apoya en un mercado laboral que empieza a mostrar señales de enfriamiento, unas valoraciones bursátiles elevadas y una mayor tensión en el crédito.
El dato de empleo de septiembre reforzó algunas de estas preocupaciones. Estados Unidos creó apenas 29.000 puestos de trabajo y la tasa de desempleo subió al 4,2%, mientras que los datos de los dos meses anteriores fueron revisados a la baja.
Para Zeberg, esto podría favorecer inicialmente a los activos de riesgo, pero también aumentar las posibilidades de un giro posterior si el deterioro económico se profundiza.
El estratega también ha puesto el foco en la inteligencia artificial. No cuestiona su impacto tecnológico, pero considera que el entusiasmo de los inversores puede haber llevado las valoraciones demasiado lejos. En su opinión, el actual boom de la IA guarda algunas similitudes con otras grandes oleadas de inversión que terminaron generando burbujas.
A finales de septiembre, Zeberg llegó a comparar el escenario actual con el de 1929, citando las elevadas valoraciones de las acciones, la debilidad del empleo, las dificultades de los consumidores y unas condiciones monetarias todavía restrictivas.
Su tesis es clara: el dólar podría caer primero y ayudar a prolongar el rally de los activos de riesgo, pero ese movimiento no necesariamente sería una señal de fortaleza. Podría ser el último tramo antes de una corrección mucho más profunda.














